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El Hospital Regional de Río Gallegos enfrenta una creciente crisis tras el anuncio de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) de restringir la atención a guardias mínimas y emergencias. La medida, comunicada por el secretario general del gremio, Eduardo Manuel Taboada, se debe a la falta de pago de remuneraciones, denuncias de persecución laboral y la falta de respuestas por parte de las autoridades.

A través de una nota dirigida a la directora del hospital AMRA formalizó la decisión, que incluye también a los médicos residentes.

Este conflicto gremial se debe a una denuncia particular que evidencia el malestar en el sector: una médica especialista en terapia intensiva afirmó que no le permiten reincorporarse a su puesto pese a contar con el alta médica.

El caso de la doctora Mariela Llanos: denunció violencia laboral y le impiden volver a trabajar

Mariela Llanos, médica generalista, denunció que el Hospital Regional de Río Gallegos le impide retomar su puesto de trabajo tras haber recibido el alta médica, luego de atravesar un difícil proceso de salud mental.

El conflicto comenzó en 2022, cuando Llanos denunció violencia laboral por parte de dos colegas dentro del área de Terapia Intensiva. Aunque el hospital activó el protocolo de violencia de género y la Ley Micaela, la respuesta institucional fue separarla de su cargo y asignarla a un área en la que nunca había ejercido.

Frente a este escenario, en 2023 solicitó una licencia sin goce de sueldo y trabajó fuera de la provincia. Sin embargo, al intentar reincorporarse, se encontró con nuevas trabas burocráticas. “Me pidieron esperar 15 días y luego me enviaron a Puerto Santa Cruz, sin pagarme los haberes. No tenía dinero ni para mantener activa mi matrícula”, relató.

Durante meses, Llanos asegura que la obligaban a marcar asistencia sin asignarle tareas, lo que generó en ella un profundo malestar psicológico. “Tuve ataques de pánico y estrés postraumático, necesitaba medicación para poder salir a la calle”, confesó.

A pesar de haber recibido el alta psiquiátrica, el hospital le negó la reincorporación a su puesto en Terapia Intensiva, argumentando que los colegas que había denunciado siguen trabajando en el área.

“Es contradictorio, porque dicen que no hay médicos y, al mismo tiempo, no me dejan trabajar”, expresó indignada.

“Solo quiero trabajar dignamente”

Ante la negativa de su reincorporación, Mariela Llanos recibió la oferta de seguir cobrando sin trabajar, lo que rechazó de inmediato.

“Me pidieron que aceptara el sueldo sin hacer nada, pero les dije que no. No quiero que me regalen el dinero, quiero trabajar en el área en la que estoy formada”, enfatizó.

En respuesta, el hospital le ofreció un traslado al área de Atención Primaria de Salud, una función que ella considera ajena a su especialidad. “No quiero un puesto inventado, quiero trabajar donde corresponde. Esto no es por dinero, es por dignidad”, sentenció.

El respaldo del gremio médico

El caso generó repercusión en el ámbito sindical. AMRA rechazó la actitud del hospital y calificó la situación como un acto de maltrato y abuso de autoridad en medio de una crisis sanitaria.

“Negarle la reincorporación a una médica con alta médica es irracional e injustificable. En plena crisis de profesionales, es inadmisible que se impida trabajar a alguien con experiencia”, expresó el gremio.

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