El Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Patagonia Austral (CEMNPA) celebró su octavo aniversario con un balance positivo sobre el camino recorrido desde su creación y con la mirada puesta en los desafíos que enfrenta el sistema de salud de Santa Cruz en los próximos años.
Autoridades y profesionales participaron del tradicional izamiento dominical en Rio Gallegos, y en diálogo con La Opinión Austral destacaron el impacto que tuvo la puesta en marcha del centro en la provincia, especialmente para los pacientes que requieren tratamientos oncológicos de alta complejidad. A ocho años de su inauguración, la institución se ha convertido en un espacio de referencia regional gracias a la incorporación de tecnología especializada, la formación de recursos humanos y la prestación de servicios que anteriormente obligaban a muchos santacruceños a trasladarse fuera de la provincia.
Uno de los testimonios más destacados de la jornada fue el del doctor Luis Oscar Navarro, quien expresó su orgullo por formar parte del proyecto desde sus inicios y valoró el crecimiento sostenido que experimentó la institución.
“Muy orgullosos de pertenecer hace ocho años a esta institución que ha traído a Río Gallegos y a toda la provincia de Santa Cruz tecnología, preparación de profesionales y atención de excelencia de pacientes, especialmente de pacientes oncológicos”, señaló.
Un antes y un después para la salud santacruceña
La creación del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Patagonia Austral marcó un punto de inflexión en la atención sanitaria de la provincia. La llegada de servicios como la radioterapia y la medicina nuclear permitió ampliar significativamente la capacidad de respuesta del sistema de salud frente a patologías complejas.
Para quienes integran el equipo de trabajo, el crecimiento del centro no sólo puede medirse en infraestructura o equipamiento, sino también en la posibilidad de brindar tratamientos de calidad cerca del lugar de residencia de los pacientes.
Navarro recordó que la incorporación de estas especialidades representó un avance fundamental para Santa Cruz y destacó el esfuerzo realizado durante estos años para consolidar un servicio de excelencia.
“Además de haber traído la radioterapia y la medicina nuclear, también fueron un gran avance para nuestra sociedad y para toda la provincia”, afirmó.
Aprendizaje y crecimiento institucional
Al reflexionar sobre el recorrido realizado desde la puesta en funcionamiento del centro, el profesional reconoció que el tiempo transcurrió rápidamente, pero dejó una experiencia enriquecedora tanto en el plano profesional como humano.
“Han sido años de mucho crecimiento, mucha enseñanza que nos dejan nuestros propios pacientes, esa satisfacción y esa alegría de poder saber que la tarea está cumplida”, expresó.
El médico aseguró que gran parte del aprendizaje provino justamente del contacto diario con las personas que atraviesan tratamientos complejos y de la posibilidad de acompañarlas durante procesos que suelen ser difíciles para ellas y sus familias.
Sin embargo, lejos de conformarse con los logros alcanzados, sostuvo que la institución tiene por delante nuevos objetivos.
“Hacia adelante tenemos muchas ganas de seguir creciendo, de seguir brindando todos nuestros conocimientos y nuestras posibilidades en beneficio de los pacientes”, indicó.
Asimismo, destacó la importancia de cuidar y fortalecer las instituciones públicas vinculadas a la salud, entendiendo que constituyen herramientas fundamentales para garantizar el acceso a tratamientos especializados.
Formación de profesionales
Uno de los ejes centrales del aniversario estuvo relacionado con la necesidad de formar recursos humanos especializados que permitan garantizar la continuidad y el crecimiento de los servicios.
Navarro recordó que desde su llegada a Santa Cruz también se desempeñó como docente universitario y que parte de su labor estuvo orientada a capacitar a nuevas generaciones de profesionales.
“Junto con mis compañeros hemos formado toda una camada de enfermeros egresados de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral que hoy están trabajando y son nuestros compañeros”, destacó.
La experiencia adquirida durante estos años permitió generar equipos locales capacitados para desempeñarse en áreas altamente especializadas, algo que resulta clave para una provincia con grandes distancias geográficas y dificultades para incorporar especialistas provenientes de otras regiones.
“Gente que quiera venir acá, afincarse a la Patagonia, muchas veces es difícil de conseguir y son especialidades críticas realmente, como la oncología, la radioterapia y la medicina nuclear”, explicó.
Por ese motivo, consideró que uno de los grandes desafíos del futuro será continuar formando profesionales y brindarles las herramientas necesarias para desarrollarse dentro del sistema de salud provincial.
“Cuidarlos, abrazarlos y formarlos es la tarea que nos queda por delante”, afirmó.
Actualización permanente en oncología
Durante la entrevista también se abordó la complejidad que implica trabajar en áreas médicas donde el conocimiento científico evoluciona constantemente.
Si bien la vocación de servicio sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la profesión, Navarro remarcó que el compromiso con la capacitación continua resulta indispensable para ofrecer tratamientos acordes a los avances de la medicina moderna.
“Alcanza con la vocación y con las ganas de prestar servicio, pero en este tipo de especialidades que son tan críticas siempre tiene que haber una capacidad de estudio constante”, sostuvo.
Según explicó, la oncología es una de las disciplinas que más cambios registra en períodos relativamente cortos.
“Si uno piensa que en oncología cada cinco años cambian el 50 por ciento de los conceptos, siempre tiene que tener acceso a actualizarse y estar cada vez mejor preparado”, señaló.
En ese contexto, destacó que los tratamientos son cada vez más complejos y que la incorporación de nuevas terapias implica también importantes desafíos económicos para los sistemas de salud.
Reconocimiento al equipo de trabajo
Antes de finalizar, el médico hizo especial énfasis en el carácter colectivo del trabajo que se realiza dentro del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Patagonia Austral.
Lejos de atribuir los logros exclusivamente a los profesionales médicos, destacó la tarea cotidiana que desarrollan todos los sectores que forman parte de la institución.
“Nosotros somos simplemente un instrumento dentro de todo un equipo”, manifestó.
En ese sentido, reconoció el aporte del personal de limpieza, los trabajadores administrativos, los responsables de la gestión y todas aquellas personas que participaron en los primeros años de funcionamiento del centro.
“Todos ellos han sido muy valiosos, recordando también a quienes ya no están y que fueron fundamentales al comienzo de la institución”, expresó.
A ocho años de su inauguración, el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Patagonia Austral continúa consolidándose como uno de los pilares de la atención oncológica y de alta complejidad en Santa Cruz. Con la formación de nuevos profesionales, la actualización permanente de sus equipos y el fortalecimiento de sus servicios como principales desafíos, la institución apuesta a seguir creciendo para brindar respuestas cada vez más eficientes a los pacientes de toda la provincia.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia