Una prestigiosa revista científica internacional publicó el trabajo “la productividad primaria evaluada por sensores remotos demuestra que los herbívoros nativos y domésticos combinados están sobrepastoreando la Patagonia”. Fue realizado por integrantes del equipo de Recursos Naturales de la EEA Santa Cruz y el CONICET. El Dr. Gabriel Oliva, del INTA Santa Cruz, destacó que “el trabajo es importante porque propone una metodología para evaluar capacidad de carga de sistemas mixtos ovino-bovino-guanaco con imágenes satelitales”.
Se publicó en el “Journal of Applied Ecology”, una revista de la Sociedad Inglesa de Ecología muy reconocida en el ámbito científico global, el trabajo “La productividad primaria evaluada por sensores remotos demuestra que los herbívoros nativos y domésticos combinados están sobrepastoreando la Patagonia”.
Los autores son miembros del equipo de Recursos Naturales de la Estación Experimental Agropecuaria Santa Cruz; el Dr. Gabriel Oliva, las ingenieras en Recursos Naturales Paula Paredes, Daniela Ferrante y la Ing. Agr. Carla Cepeda, y el Dr. Jorge Rabinovich (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CEPAVE, Universidad Nacional de La Plata).
Los investigadores calcularon la “Capacidad de carga” de la Patagonia, que es la densidad animal máxima de animales de pastoreo que un área puede sostener sin deteriorar el pastizal natural a fin de garantizar el uso sustentable de los recursos. El INTA fue pionero en la región en desarrollar métodos específicos de campo para la estimación de capacidad de carga en estancias dedicadas a la ganadería ovina extensiva. Para este trabajo hubo que desarrollar nuevas herramientas que permitan evaluar sistemas diversos como los guanacos-ovino, los bovinos y los caprinos.
Para determinar si estos sistemas mixtos están en equilibrio o no, fue necesario desarrollar un método de estimación de capacidad de carga más general, y para hacerlo en enormes extensiones como las que caracterizan a la Patagonia fue indispensable recurrir a los nuevos productos de sensores remotos, cada vez de mejor resolución, que aportan imágenes de gran calidad y mayor precisión.
El Dr. Gabriel Oliva explicó que “se buscó dar respuesta a una pregunta básica: ¿está sobrepastoreada la Patagonia?”. “Para ello se desarrolló un método partiendo de imágenes satelitales MOD17/A3 que reflejan la producción primaria vegetal: lo que produce un pastizal en un año”, agregó.
Oliva relató que “esta información remota se complementó con controles a campo a través de una red de 60 sitios de evaluación de productividad en toda la región, donde se obtuvo información que permitió ajustar los valores de imagen con la realidad de terreno mediante una fórmula sencilla”.
“Por supuesto, para que en un sistema ganadero el pastizal pueda regenerarse los animales deben consumir solamente una parte de lo producido, una proporción que se conoce como índice de cosecha y es más baja en sitios semiáridos como la Patagonia, para la cual se estimó apenas en un 15% en promedio”, desarrolló.
La cantidad de forraje disponible para el pastoreo por año se calculó entonces para cada celda de 1×1 km desde el 2000 al presente a partir de la producción total y del índice de cosecha. El cálculo final de Capacidad de carga a partir de esta información es sencillo, ya que se estima que una oveja o cabra requiere unos 500 kg de pasto anuales, mientras que el valor para vacunos es de 3.200 y para guanacos aproximadamente 750 kg.
Oliva precisó que “el próximo paso fue buscar las estadísticas de censos ganaderos históricos y encontramos que entre 1920 a 1980 las existencias ganaderas domésticas superaron ampliamente la capacidad de carga, pero cayeron abruptamente a partir de 1980 y a partir del año 2000 alcanzan un equilibrio y se mantienen en una cifra muy cercana a la Capacidad de carga en lo que va de este siglo”. Fue también en estas dos últimas décadas que “las poblaciones de guanacos pasaron de 400 mil a 2 millones en la región patagónica”.
El investigador comentó que “en los cálculos ya no se puede ignorar a los guanacos, porque ellos ejercen una fuerte presión de herbivoría sobre los pastizales, especialmente en las provincias de Santa Cruz y Chubut”. Por ello, alertó que “esta situación puede empujar a un sobrepastoreo y una nueva ola de degradación, se deben manejar las poblaciones silvestres al igual que las domésticas, para ajustar la capacidad de carga”.
En este sentido, señaló que “el Plan Provincial de Manejo de Guanaco es una herramienta que tienen los productores para abordar este desafío. Sobre este punto, en el artículo se detalla que el manejo de las poblaciones de guanacos “es necesario y podría ser atractivo bajo sistemas de producción combinados que incorporen carne y fibra nativa”, y que la metodología propuesta en este trabajo científico permitirá un “cálculo de capacidad de carga para planificar estos sistemas mixtos, de modo de prevenir la degradación de pastizales y pérdida de un conjunto de servicios ecológicos del pastizal, desde la conservación de la biodiversidad hasta la producción de agua limpia”.
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