Your browser doesn’t support HTML5 audio

La discusión por el crecimiento de la morosidad crediticia sumó en las últimas horas un nuevo capítulo a partir del cruce entre el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). En el centro del debate aparecen dos formas diferentes de medir el problema: cuánto dinero está impago y cuántas personas tienen deudas atrasadas.

Galperin salió al cruce de las críticas que ubicaron a Mercado Pago entre los actores relevantes del crecimiento de la mora. Para respaldar su posición, destacó los datos de un informe elaborado por el economista Matías Fernández, de la consultora Pública, a partir de información de la Central de Deudores del Banco Central y registros de ARCA.

“O sea, digamos, para los periodistas escandalizados por la mora (…) la mediana de mora de los bancos públicos es $1,4 millones, mientras que la de Mercado Libre es de $0,1 millón“, publicó Galperin en X.

Galperin salió al cruce de las críticas que ubicaron a Mercado Pago entre los actores relevantes del crecimiento de la mora.

Luego agregó otro dato: menos del 3% del monto total de la mora del sistema correspondería a Mercado Libre, mientras que Banco Nación y Banco Provincia concentrarían en conjunto alrededor del 15%.

El argumento apunta a mostrar que, aunque Mercado Pago tiene una participación significativa en el universo de personas que presentan atrasos, el volumen de dinero involucrado sería relativamente reducido frente al de las entidades bancarias tradicionales.

La otra cara: cantidad de morosos

El mismo relevamiento utilizado para respaldar la posición de Galperin presenta, sin embargo, otro indicador. Según ese trabajo, Mercado Libre concentra alrededor del 19% de las personas morosas del sistema, aunque representa sólo el 2,9% del monto total adeudado.

La diferencia entre ambos porcentajes se explica principalmente por el tamaño de las deudas. La mediana del monto en mora asociada a Mercado Libre se ubica en torno de los $116.000, mientras que alcanza aproximadamente $1,75 millones en Banco Provincia, $840.000 en Credicuotas y más de $500.000 en Brubank.

Aseguran que Mercado Pago tiene una participación elevada en cantidad de personas morosas, pero una participación mucho menor cuando se mide el dinero impago.

De esta manera, ambas lecturas pueden coexistir: Mercado Libre tiene una participación elevada en cantidad de personas morosas, pero una participación mucho menor cuando se mide el dinero impago.

Ese es precisamente uno de los puntos sobre los que CEPA puso el foco al responder al informe.

El análisis que reivindica a Mercado Pago

El trabajo de Fernández presentó a Mercado Pago como “el mejor alumno, no el peor” y cuestionó las interpretaciones que colocaron a la plataforma como uno de los principales responsables del aumento de la mora.

El relevamiento sostiene que el problema de los incumplimientos debe observarse teniendo en cuenta la expansión del crédito y la incorporación de nuevos usuarios al sistema financiero. También plantea que los montos adeudados por los clientes de Mercado Libre son relativamente bajos frente a los registrados en bancos y otras entidades.

Para realizar el análisis se utilizaron registros de la Central de Deudores del Banco Central, cruzados con información de ARCA, y se estudió el comportamiento del crédito según variables como edad, actividad declarada y domicilio fiscal.

Los morosos han crecido en la Argentina de forma considerable en los últimos meses.

El informe detectó 5,86 millones de personas con al menos una deuda en mora. La proporción de morosos, que se ubicaba en torno del 13,6% hasta octubre de 2024, ascendió posteriormente hasta alcanzar el 27,8% en junio de 2026.

La composición de esa mora también es desigual. El 17% de los morosos debe menos de $100.000 y casi el 40% tiene compromisos inferiores a un salario mínimo, mientras que el 14,5% de las personas con las mayores deudas concentra el 73% del dinero impago.

Qué plantea CEPA

CEPA cuestionó el enfoque del informe y sostuvo que mirar únicamente el monto de la mora puede dejar fuera otros elementos relevantes para comprender por qué aumentaron los incumplimientos.

Uno de sus principales argumentos es que la evolución de la morosidad debe analizarse en relación con la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida. Según el centro de estudios, durante los últimos dos años y medio las tarifas y el transporte registraron incrementos muy superiores a los salarios, lo que habría reducido la capacidad de pago de los hogares.

Hernán Letcher del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El economista es su director. (Foto: José Silva).

CEPA también discute la idea de que el incremento de la mora pueda explicarse principalmente por una mayor incorporación de personas al sistema crediticio.

Según sus cálculos, entre 2024 y 2026 se habrían sumado alrededor de 1,5 millones de nuevos deudores, mientras que los nuevos casos de morosidad alcanzarían los 2,6 millones. Con esa comparación, el centro de estudios sostiene que el crecimiento de quienes dejaron de pagar habría sido superior al de quienes ingresaron al sistema de crédito.

Tasas, ingresos y capacidad de pago

Otro de los puntos de diferencia aparece en el costo del financiamiento. CEPA cuestionó que el informe utilizado por Galperin no profundice en las tasas de interés y en el Costo Financiero Total de los créditos otorgados por las fintech.

El centro de estudios sostiene que Mercado Pago aplica tasas que pueden variar significativamente según el perfil de cada usuario y plantea que el sistema de evaluación de riesgo utilizado por las plataformas debería ser analizado también desde el impacto que tiene sobre quienes presentan menor capacidad de pago.

El debate alcanza además a la relación entre ingresos y morosidad. CEPA señala que las provincias con mayores niveles de incumplimiento -entre ellas La Rioja, Catamarca, San Luis y Tucumán– presentan tasas de mora superiores al promedio nacional y niveles salariales inferiores.

Piden poner reglas más claras para evitar el sobreendeudamiento de la gente.

Según el análisis citado por CEPA, esas jurisdicciones registran una morosidad promedio del 36,1%, frente al 29,8% nacional, mientras que el salario medio se ubica alrededor de un 20% por debajo del promedio.

Para el organismo, estos datos muestran una relación entre menores ingresos y mayores dificultades para afrontar las obligaciones crediticias.

Un fenómeno que excede a Mercado Pago

Más allá del cruce entre Galperin y CEPA, los propios datos muestran que el problema de la mora atraviesa a todo el sistema financiero y crediticio.

Los bancos tradicionales concentran cerca del 65% del monto total en mora. Las entidades privadas representan el 45,1%, con 1,59 millones de personas morosas y una deuda mediana de $1,46 millones. Banco Nación y Banco Provincia reúnen en conjunto otro 15%.

Cuando el análisis se realiza por cantidad de personas, el mapa cambia. Las tarjetas no bancarias, comercios de electrodomésticos y supermercados concentran alrededor del 35% de los morosos, aunque explican el 14% del dinero adeudado. Las empresas de préstamos rápidos reúnen al 22% de las personas y representan el 7,7% del monto en mora.

Esto permite observar que no necesariamente quien concentra más personas morosas concentra también la mayor cantidad de dinero impago.

Milei también intervino en el debate

La discusión tuvo además una derivación política. El presidente Javier Milei compartió el análisis de Fernández y cuestionó la cobertura periodística sobre el aumento de la morosidad.

El mandatario puso el foco, al igual que Galperin, en la distribución del monto adeudado entre las distintas entidades.

Las deudas no solo alcanzan a las tarjetas de crédito, sino también con las billeteras virtuales.

El planteo oficial, sin embargo, convive con declaraciones previas del propio Gobierno. El exjefe de Gabinete Manuel Adorni había señalado ante el Congreso que los proveedores no financieros de crédito tienen una mayor proporción de clientes independientes o informales y que esos ingresos, al resultar menos estables, inciden sobre los montos prestados y las tasas aplicadas.

También el ministro de Economía, Luis Caputo, había cuestionado días antes las tasas de entre 400% y 700% cobradas por algunas billeteras virtuales.

Dos indicadores para una misma crisis

El contrapunto entre Galperin y CEPA muestra, en definitiva, que la discusión sobre la mora no se agota en un único indicador.

Desde Mercado Libre se pone el acento en el monto de dinero impago: la compañía concentra menos del 3% de la mora total y sus deudas medianas son sensiblemente inferiores a las de varias entidades bancarias.

CEPA, en cambio, coloca el foco en la cantidad de personas afectadas, la evolución de los ingresos, las tasas y la capacidad de pago. Desde esa perspectiva, el dato relevante es que Mercado Libre aparece vinculado con cerca del 19% de las personas morosas, aunque con una porción mucho menor del dinero adeudado.

Ambas cifras describen dimensiones diferentes del mismo fenómeno. Una permite medir dónde está concentrado el dinero que no se paga; la otra, cuántas personas están atravesando una situación de incumplimiento.

En un escenario en el que la proporción de deudores morosos pasó del 13,6% al 27,8% en menos de dos años, el debate de fondo excede a una empresa o a un sector: alcanza a la capacidad de los hogares para sostener el crédito en un contexto de mayores costos y una creciente necesidad de financiamiento.

Leé más notas de La Opinión Austral