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Mónica Durán, autora del libro “El Madrynazo: desmalvinización y memoria colectiva”, publicado en 2017 y reeditado en 2024, publicó en 2023 “Pidiendo Pista: Relatos desde una base aérea”.
En diálogo con La Opinión Austral, la historiadora chubutense contó qué la lleva a elegir el tema Malvinas para sus investigaciones, cómo surgió la idea de un libro sobre la Base Aérea de Río Gallegos y cuáles consideran que son los principales aporte de la obra.
La Opinión Austral: ¿Cómo surge el libro?
Mónica Durán: La idea original de trabajar con las experiencias del año 1982 en la Base Aérea de Río Gallegos surgió de sus protagonistas, un grupo de hombres y mujeres, personal militar, personal civil, y soldados conscriptos que ese año desarrollaron allí su servicio militar obligatorio, y que se reencontraron por primera vez en 2018.
Se habían reencontrado unos años antes a través de las redes sociales, muchos de ellos habían tenido un vínculo permanente desde 1982, algunos continúan viviendo en Río Gallegos, pero su gran mayoría está distribuida en diferentes provincias argentinas.
Luego de ese reencuentro, que los hizo revivir todo ese tiempo compartido, se encontraron en Río Gallegos, estuvieron en las instalaciones de la base recorriendo los lugares y recordando lo que sucedía ese año tan terrible y tan triste para la historia argentina, entendieron que era una muy buena oportunidad para poder entrelazar las historias que habían vivido.
“La idea original de trabajar con las experiencias del año 1982 en la Base Aérea de Río Gallegos surgió de sus protagonistas”.MÓNICA DURÁN, HISTORIADORA Y ESCRITORA
En 1982, habían estado trabajando en diferentes áreas del predio de la base. Empezaron a escuchar sus experiencias, habían sido todas enormemente profundas y a su vez desconocidas por muchos de ellos entonces se dieron cuenta que entrelazar esas historias les iba a servir a ellos mismos para dimensionar todo lo que allí había pasado.
Además, de dimensionar esa experiencia colectiva y entender que había sido un gran aporte a la historia de la guerra y el modo en que la guerra se vivió en la parte continental de nuestra Patagonia.
Tenía un libro publicado en 2017 que se llama “El Madrynazo”, que fue reeditado el año pasado en función de los 40 años de ese acontecimiento histórico, y les había gustado el enfoque que tenía ese trabajo.
A mí me gusta mucho trabajar el enfoque sociocultural de la guerra, es trabajar la guerra no sólo como un hecho político o militar, sino entender que la guerra es además un hecho profundamente social y que cualquier conflicto armado involucra, afecta y repercute en toda la comunidad o en todo el país en el que se vive.
La producción del libro comenzó en 2021 y se materializó a fines de 2023.
Esta manera de entender los conflictos bélicos y de dimensionar el impacto que esas experiencias generan en una comunidad, consideraron que podría ser muy interesante para entrelazar estas experiencias, que no fueron específicamente en el campo de batalla, pero sí en lo que en términos de logística, de estrategia y de escenario del conflicto bélico del ’82 que se denomina zona de despliegue continental.
Cuando se pusieron en contacto conmigo, me pareció una propuesta súper interesante, no sólo porque iba a reflejar un trabajo colectivo, sino porque también iba a incluir la voz de las mujeres y del personal civil. Además, algo que a mí me parece superador es que hay muchas miradas que enlazan y dejan ver el trabajo compartido por quienes estuvieron de un lado y del otro de las islas.
Cuando coincidimos en este enfoque, decidimos ponernos a trabajar. Esto empezó a principios del 2021 y el libro pudimos materializarlo en octubre, noviembre del 2023.
¿Cuál fue el objetivo que te planteaste para el libro?
MD: El objetivo fue tomar el año 1982 y hacer una reconstrucción de esos escenarios en la situación previa a la guerra, a principios de año porque es el momento en el que se incorporan estos soldados conscriptos y muchísimo del personal militar.
Cómo tejen esos vínculos a lo largo de esos primeros meses del año, cómo los encuentra el conflicto en los primeros días de abril y todo lo que dura hasta junio y cómo atraviesan los meses finales de ese año. Es un antes, un durante y un después, y nos permite dimensionar el punto de quiebre que fue el conflicto bélico, tanto para quienes fueron destinados a las islas como para quienes trabajaron enormemente de este otro lado de Malvinas.
En los testimonios del personal de la Base de Río Gallegos hay relatos de soldados conscriptos a los que les tocó ir al archipiélago, fueron los artilleros de la Fuerza Aérea y estuvieron en un punto absolutamente estratégico que fue defender nada más y nada menos que la pista de Puerto Argentino, con la importancia que tenía ese punto para el enemigo.
Desde la base salían muchos aviones de combate que iban a descargar sus bombas a las fragatas británicas en la zona del conflicto. Además, la base recibió a muchos soldados heridos.
“Es un antes, un durante y un después, y nos permite dimensionar el punto de quiebre que fue el conflicto bélico”.MÓNICA DURÁN, HISTORIADORA Y ESCRITORA
También incluye el relato de artilleros, de soldados conscriptos y muchos suboficiales que cuando vuelven del conflicto, a través de Ushuaia con el buque Irizar o por aviones a la base en esos días finales, con lo que aparece el después, cómo es esa reinserción a esa cierta ‘normalidad’ que fue la posguerra y de qué manera se vivieron esos meses posteriores.
Es interesante dimensionar lo que esta investigación rescata, recupera y pone en valor que es la experiencia de las bases aéreas en la Patagonia continental, es un tema que en general no se ha trabajado y del que tenemos un gran desconocimiento.
¿Qué fue lo que más te gustó del proceso de investigación y producción?
MD: Una de las cosas que más me gustó de este trabajo fue el enorme trabajo testimonial, incluye más de 100 entrevistas a este grupo tan diverso, con los diferentes roles que ocuparon. Tuve la oportunidad de poner en valor esos testimonios, entrecruzarlos con el material que está disponible en el archivo de la Fuerza Aérea que fue desclasificado en 2015 y que ha sido muy escasamente trabajado por parte de los investigadores que nos abocamos a estas temáticas.
“Lo que priorizamos en esta reconstrucción que hicimos fue la dimensión social del conflicto”.MÓNICA DURÁN, HISTORIADORA Y ESCRITORA
Fue un desafío muy interesante acercarme a ese material, explorarlo y ver qué tipo de registros había sobre el trabajo que se hizo desde esta base. Me pareció algo muy interesante el entrecruce de los archivos con el valor testimonial de quienes vivieron estas experiencias.
Lo que priorizamos en esta reconstrucción que hicimos fue la dimensión social del conflicto y las maneras en que las diferentes experiencias atravesaron la vida de estas personas.
Tanto para quienes se habían formado en el área militar como para el personal civil que estaba trabajando en el interior de la base, para los soldados conscriptos que fueron a cumplir su servicio militar y se encontraron teniendo que afrontar una guerra, esta decisión política les transformó la vida y ese año 1982 dejó en ellos una marca para siempre.
¿Qué te moviliza a elegir Malvinas como tema de investigación?
MD: Siendo una niña cuando fue el conflicto del 1982, tengo recuerdos muy claros de cómo vivimos la guerra los patagónicos.
Una cosa es la mirada de una niña, otra es la mirada de un vecino, de alguien que está haciendo el servicio militar, de personal civil que de pronto, vieron su vida cotidiana totalmente transformada. Y los riogalleguenses saben mucho de esto porque efectivamente esta ciudad y esta base puntual fueron puntos estratégicos importantes, conjugamos en este trabajo mi interés personal y mi formación sobre estos temas con la necesidad de todo este grupo de poner en valor esta experiencia, pero no desde un trabajo autobiográfico o personal, sino desde una trama que entrelaza experiencias muy diversas y para mí, esa es la mayor satisfacción.
Me gusta mucho este enfoque porque entiendo que nos acerca a la experiencia de la guerra, nos identifica a quienes vivimos desde diferentes lugares este tipo de situaciones, pone en valor el rol de la Patagonia como punto estratégico de toda esta operación militar y sobre todo, enriquece nuestra historia regional.
Es un libro que une, que nos ayuda a dimensionar esta experiencia y que nos sensibiliza, además de todo eso, que ya es profundamente superador, es un libro que repara tantos años de silencio, de desconocimiento que todos teníamos, y me incluyo porque aprendí mucho investigando sobre el rol de las bases militares y puntualmente de la que funcionaba y funciona en Río Gallegos.
“Pone en valor el rol de la Patagonia como punto estratégico de toda esta operación militar”.MÓNICA DURÁN, HISTORIADORA Y ESCRITORA
Desde lo profesional busco, espero y entiendo que es un gran aporte, aportar a la historia no solo de Río Gallegos, sino desde Santa Cruz y desde nuestra región, la mirada patagónica es fundamental para dimensionar esto. Las islas pertenecen a nuestra región, a nuestro país y poder tener esa mirada amplia es algo que nos nutre en nuestra experiencia.
Estoy muy contenta de todo este trabajo, ojalá que podamos seguir difundiéndolo.
¿Cómo continua la difusión del libro?
MD: Seguiremos difundiendo esta historia, tenemos expectativas de que el libro siga circulando, ojalá que podamos estar por la provincia de Santa Cruz, presentándonos en algún evento cultural, literario o en alguna feria del libro. Ojalá que surja el interés de recibir esta historia en la ciudad porque es un aporte a su gran riqueza, esperando que la historia enriquezca, sobre todo nuestro conocimiento sobre el tema y nuestra mirada sobre el conflicto.
Los ejemplares de “Pidiendo pista” se pueden conseguir contactando a la autora a través de las redes sociales.
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