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A más de seis meses de la desaparición de Pato García en Caleta Olivia, la causa judicial sumó un giro importante con el ingreso de la Prefectura Naval Argentina para intervenir en la investigación. La medida fue confirmada por Gisela Cruz, hermana del hombre desaparecido, quien además expresó fuertes cuestionamientos al desarrollo del expediente y aseguró que la decisión llega “tarde”.
La mujer habló públicamente en una entrevista con LU12 AM680 y sostuvo que la familia mantiene serias dudas sobre el trabajo realizado hasta el momento por la Justicia provincial.
“Oficialmente nos informan que a partir de ayer toma conocimiento de la causa y comienzan a trabajar Prefectura Naval”, indicó.
Cómo se decidió el pase a Prefectura Naval
Según explicó Gisela Cruz, la posibilidad de incorporar una Fuerza Federal fue impulsada por el fiscal de la causa y trasladada a la familia a través de la abogada querellante.
“Se nos preguntó como familia y la decisión de la mayoría fue que sí, que se solicite una Fuerza Federal”, explicó.
Sin embargo, aclaró que no se definió específicamente qué fuerza debía intervenir y que la elección quedó en manos del juez.
“No se dijo cuál. El que eligió fue el juez y eligió Prefectura”, afirmó.
La familia espera ahora que la intervención federal permita revisar el trabajo realizado durante estos meses y avanzar sobre medidas que, según denuncian, permanecen pendientes desde el inicio de la investigación.
“La expectativa real de nosotros es que ellos puedan ver lo que nosotros vimos, de quién falló y de qué forma”, expresó.
Críticas al avance de la investigación
Durante la entrevista, la hermana de Pato García aseguró que existen múltiples falencias en la causa y cuestionó la falta de respuestas concretas después de más de medio año de investigación.
“Esta causa ya lleva seis meses, se hicieron muchísimos allanamientos, se secuestraron muchísimos elementos, incluidos vehículos, y hasta el día de hoy hay muy poco que fue periciado”, señaló.
Además, sostuvo que la llegada de la Prefectura Naval se produce cuando buena parte del trabajo ya debería haber sido realizado.
“Llegó tarde. Cuando ya se hizo la mitad del trabajo llegaron ellos”, manifestó.
Según relató, la familia había solicitado desde un principio la participación de una Fuerza Federal, aunque el pedido no prosperó en aquel momento.
“Pedimos en su primer momento la intervención de la Fuerza Federal al fiscal y él nos dijo que no”, indicó.
Peritajes pendientes y pruebas sin analizar
Uno de los principales reclamos de los familiares apunta a la falta de análisis sobre elementos secuestrados durante los allanamientos.
De acuerdo a lo que mencionó Cruz, la ausencia de peritajes impidió avanzar sobre hipótesis firmes o descartar líneas investigativas.
“El juez nos dio la posibilidad de decir ‘pericien esto, tal vehículo, tal cosa’, pero nunca se hicieron las pericias de los elementos que ellos habían secuestrado”, afirmó.
En ese contexto, consideró que la Prefectura Naval llega para realizar tareas que deberían haberse ejecutado hace meses.
“Más que nada vienen a hacer el trabajo que tendría que haber hecho el juez”, sostuvo.
La familia también aseguró que todos los cuestionamientos realizados contra el accionar judicial quedaron formalmente incorporados dentro del expediente. “Hoy por hoy están escritas en la causa”, remarcó.
“Falta de voluntad”
Consultada sobre si considera que hubo errores de estrategia o falta de capacidad en la investigación, Gisela Cruz fue contundente y apuntó directamente contra la falta de compromiso. “Falta de voluntad, esa es la realidad”, expresó.
La mujer aseguró que incluso la propia familia logró detectar datos importantes que no habían sido advertidos inicialmente por los investigadores.
“Desde que nosotros agarramos la causa como familia vimos que mi hermano tomó un remis y ninguno de ellos lo pudo ver”, señaló.
Para los familiares, la demora en las medidas iniciales afectó gravemente el avance de la investigación.
“Estamos en el limbo, estamos frenados”, sostuvo.
Las irregularidades denunciadas por la familia
La hermana de Pato García también cuestionó cómo se realizaron los primeros procedimientos tras la desaparición.
Según indicó, la vivienda de su hermano nunca fue preservada correctamente y tampoco se realizaron inspecciones exhaustivas.
“La casa de mi hermano nunca fue resguardada, ni siquiera hicieron inspección ocular”, denunció.
También señaló demoras en la búsqueda de registros de cámaras de seguridad y escasa toma de testimonios en el barrio donde vivía García.
“Empezaron a pedir imágenes de cámaras del 8 y 9, cuando mi hermano desapareció el 7 a la noche”, afirmó.
Además, sostuvo que tanto el juzgado como la Policía tenían conocimiento sobre las falencias en los procedimientos.
“El juzgado estaba en conocimiento de la denuncia y de cómo estaba actuando la Policía”, aseguró.
El reclamo sigue vigente
Mientras la Prefectura Naval Argentina comenzó oficialmente a intervenir en el expediente, la familia de Pato García insiste en el pedido de respuestas y exige mayor celeridad judicial.
A más de seis meses de la desaparición, el paradero del vecino de Caleta Olivia continúa siendo desconocido y los familiares sostienen que todavía quedan numerosas medidas pendientes para esclarecer qué ocurrió.
“Cada uno sabe lo que no hizo desde un principio”, concluyó Gisela Cruz.
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