“LA GENTE QUIERE VERME EN LA CALLE”

¡Fuerza, “Maceta”!: falta poco para el regreso del canillita más querido

Arturo Díaz se accidentó el 19 de abril, cuando repartía diarios por la ciudad. A dos meses de la doble fractura, le quedan unos 30 días más para que le saquen el yeso. Contó a La Opinión Austral cómo pasa estas últimas semanas aislado en su casa, junto a su hermano.

Por La Opinión Austral


El canillita más querido de Río Gallegos transcurre sus días en su casa, mientras espera que le remuevan el yeso, tras el accidente que sufrió hace poco más de dos meses.

Es que Arturo Díaz sufrió una “mala pasada” cuando, andando en bicicleta, se cayó al pavimento, provocándose así una doble fractura en su pierna derecha.

La Opinión Austral fue testigo de sus primeros días con el yeso, momento en el cual se mostraba impaciente por volver a recorrer las calles.

 

 'Maceta', el canillita más querido de Río Gallegos. FOTO: JOSÉ SILVA
'Maceta', el canillita más querido de Río Gallegos. FOTO: JOSÉ SILVA

A dos meses de aquel hecho, volvimos a visitar al querido canillita para conocer cómo continúan sus días y mostrarle nuestro apoyo.

Nos recibió en la casa de su hermano, quien junto a su hija y demás familiares lo cuidan y acompañan todo el día.

Ya no queda mucho para que me saquen el yeso. Tengo ganas de subirme a la bici

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A la espera de la recuperación, “Maceta” se encuentra mucho más flaco y con más energía. Estaba de buen humor, aunque se lo notó algo cansado y triste. Extraña salir.

Su hermano contó que se alimenta mucho mejor y que ya no bebe tanto. Si bien tiene un andador para caminar, el cual tiene siempre al costado de su cama, él lo ayuda en todo.

El canillita contó que se encuentra “paciente” y que está a la espera de que le saquen el yeso. Sin embargo, su mirada dice que tiene más ganas de volver a subirse a la bicicleta que nunca.

Hoy, mucho más distendido y visiblemente más flaco, contó: “Ya no queda mucho para que me saquen el yeso", relató. “Después tengo que hacer rehabilitación y masajes”, agregó.

 

 Jorge, su hermano, mostrándonos la placa que dio cuenta de la lesión. FOTO: JOSÉ SILVA
Jorge, su hermano, mostrándonos la placa que dio cuenta de la lesión. FOTO: JOSÉ SILVA

Regularmente lo visitan amigos y familiares. Contó -con una sonrisa en su rostro- que juegan a las damas.

Tengo ganas de subirme a la bici”, deslizó Arturo entre risas.

Ante el comentario de que los vecinos de Río Gallegos lo extrañan en las calles, “Maceta” sonrió y no dudó: “La gente quiere que salga a la calle”, relató.

 

 La periodista Nazarena Malatesta, semanas atrás, no perdió la oportunidad de firmarle el yeso a 'Maceta'. FOTO: JOSÉ SILVA
La periodista Nazarena Malatesta, semanas atrás, no perdió la oportunidad de firmarle el yeso a 'Maceta'. FOTO: JOSÉ SILVA

Pero eso deberá esperar un tiempo más, al canillita le quedan unos 30 días más de yeso y, luego, rehabilitación y masajes, lo que le demandará otras semanas más para poder subirse a la bicicleta de nuevo.

Sobre él

Héctor Arturo Díaz nació en Río Grande, el 29 de enero de 1958. Junto a su mamá y sus hermanos, vinieron a Río Gallegos cuando eran chicos, ya que por unas complicaciones de salud debieron dejar su ciudad natal.

Fueron a la Escuela N° 1 cuando se mudaron, pero “Maceta” no pudo finalizar sus estudios.

 

 'Maceta' con una de las primeras tapas de LOA de cuando comenzó la cuarentena.
'Maceta' con una de las primeras tapas de LOA de cuando comenzó la cuarentena.

Comenzó a trabajar desde chico y tuvo distintos oficios. Sin embargo, según su hermano, el que más le gusta es el de canillita. Se levanta todas las mañanas “sin problemas” y sale en su rodado por las calles de la ciudad.

 

 El yeso, firmado por familiares y amigos. FOTO: JOSÉ SILVA
El yeso, firmado por familiares y amigos. FOTO: JOSÉ SILVA

Arturo relató que trabajó como fundidor de plomo. “Yo calentaba el plomo y lo agarraba con un cucharón”, detalló. Después, la maquinaria y la tecnología avanzaron y eso pasó a la historia.

Me enseñaron muchas cosas del periodismo y me mostraron cómo se hacía, aprendí mucho”, contó también. Pero su “romance” con el periodismo es compartido por el deporte. Es que Arturo tiene su habitación repleta de trofeos y se define como deportista.

“Yo hacía mucha gimnasia, corría maratones, estaba flaquito”, bromeó para concluir

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