Your browser doesn’t support HTML5 audio
Bajo el cielo frío de Santa Cruz, entre banderas argentinas, guardapolvos blancos y acordes patrióticos, la ciudad de Las Heras conmemoró este 25 de mayo el 216° aniversario de la Revolución de Mayo con un acto oficial y desfile cívico militar realizado al pie de la Plaza Bicentenario, sobre la avenida 9 de Julio y 25 de Mayo.
La ceremonia reunió a autoridades políticas, judiciales y policiales, junto a instituciones educativas, agrupaciones tradicionalistas, escuelas de danza y delegaciones culturales de distintas localidades del flanco norte santacruceño, en una jornada marcada por el acompañamiento de las familias y el sentimiento patrio.
Participaron del acto el intendente Antonio José Carambia; el senador nacional José María Carambia; el presidente del Concejo Deliberante, Mauricio Gómez; la concejal Walterina Pacheco Vera; la comisario Rocío Guardo; el oficial Ángel Sánchez; y el juez de Instrucción Eduardo Quelín, entre otras autoridades y representantes de instituciones locales.

Sin embargo, uno de los momentos más profundos de la jornada no llegó desde el protocolo ni desde las formalidades del acto, sino desde la voz del sacerdote César Heltner, quien convirtió su homilía en una reflexión atravesada por la realidad cotidiana de las familias santacruceñas.
“Hoy no venimos a hablar de bronces ni de estatuas frías. Venimos a hablar de nosotros, los que habitamos este suelo”, expresó el párroco frente a vecinos y autoridades. A partir de allí, el mensaje tomó la forma de una letanía social y patriótica que fue enlazando el histórico “grito de Mayo” de 1810 con los “gritos” silenciosos de distintos sectores de la comunidad.
“Aquel grito de Mayo no fue un discurso elegante. Fue el grito de un parto. Fue el dolor y la alegría del inicio de una gran nación”, manifestó, al tiempo que agregó: “Ese grito de libertad nació en Buenos Aires, pero hoy resuena también aquí, en nuestras calles, en nuestras mesetas y en el esfuerzo diario de cada familia de Las Heras”.
Luego, el sacerdote puso el foco en las mujeres y en el arraigo familiar dentro de la Patagonia. “Le traemos el grito de nuestras madres y abuelas de Las Heras. Esas mujeres fuertes que con sus manos tibias nos enseñaron que aunque afuera el frío queme, adentro del hogar el calor llega a los corazones”, expresó.
También recordó a “los abuelos que construyeron la patria con el lomo doblado y las manos agrietadas”, en una de las imágenes más emotivas del oficio religioso.
Más adelante, el párroco hizo referencia a las preocupaciones que atraviesan muchas familias. “Le traemos el grito contenido de los padres que hoy se acuestan preocupados, pero se levantan con una fuerza sobrehumana porque el amor por sus hijos es más grande que cualquier crisis”, sostuvo.
Uno de los momentos más resonantes se produjo cuando el sacerdote habló de los jóvenes y del arraigo en Santa Cruz. “Le traemos el grito de nuestros jóvenes, que aman esta tierra y solo piden una razón para no tener que decir adiós. Una razón para quedarse a sembrar aquí sus sueños”, señaló frente a las delegaciones escolares y familias presentes.
En otro tramo de su mensaje, el párroco pidió “que no nos gane la soledad del sur, sino el reencuentro de hermanos”, frase que resonó entre los asistentes durante la ceremonia patriótica realizada en el centro de la ciudad.
También apeló a imágenes características del paisaje santacruceño para transmitir un mensaje de esperanza y construcción colectiva. “Cuando viajemos y veamos el horizonte infinito de nuestra provincia, no veamos solamente las bolas de pasto seco que cruzan la ruta o la tierra reseca de nuestras mesetas, sino el espacio inmenso que todavía tenemos para seguir construyendo”, manifestó.
Tras el oficio religioso se desarrolló el tradicional desfile cívico militar sobre la avenida principal, con la participación de establecimientos educativos, fuerzas de seguridad, agrupaciones tradicionalistas, academias de danza y organizaciones sociales de distintas localidades del norte provincial.
El paso de las delegaciones fue acompañado por los aplausos de vecinos y familias que se acercaron a compartir una nueva conmemoración patria en Las Heras, en una jornada donde la voz del sacerdote local atravesó gran parte de la ceremonia con un mensaje centrado en la unidad, la esperanza y el compromiso comunitario: “Mientras haya un argentino que no se rinda, habrá un motivo para seguir luchando”, concluyó el párroco al cierre del acto oficial.
Leé más notas de La Opinión Austral
Noticias relacionadas
Claudio Vidal encabezó el acto por el 25 de Mayo en Puerto Santa Cruz: “La forma en que podemos salir adelante es con unidad”
Río Gallegos celebró el 25 de Mayo con acto y desfile cívico militar
Tedeum: El arzobispo Jorge García Cuerva dijo que falta una dirigencia con fuerza que se anime al diálogo
El gobernador Claudio Vidal encabeza el acto del 25 de Mayo en Puerto Santa Cruz, capital histórica de la provincia
Compartir esta noticia