Your browser doesn’t support HTML5 audio

Una nueva ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las islas Malvinas podría comenzar a operar en noviembre y sumar un nuevo capítulo a la creciente tensión diplomática entre Chile y Argentina en torno al Estrecho de Magallanes.

La iniciativa surgió a partir de una negociación entre autoridades y representantes empresariales de Punta Arenas y las islas Malvinas. El proyecto contempla que una naviera chilena quede a cargo de conectar ambos puntos para facilitar el abastecimiento del archipiélago.

La información no es nueva. A fines de julio la firma chilena Easter Island Naviera (EIL) inició conversaciones para incorporarse al esquema de abastecimiento marítimo del proyecto petrolero Sea Lion, que avanza bajo administración británica en las Islas Malvinas. La Opinión Austral dio cuenta de los avances de Gran Bretaña sobre el proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas. Sin embargo fue publicada este jueves por el diario chileno El Mercurio, que señaló, justamente, que la eventual puesta en marcha de la ruta se produce en un contexto particularmente sensible.

tapa-el-mercurio-chile-islas-malvinas-punta-arenas-2-589x728
Tapa del diario El Mercurio de Chile destacando el “pacto” entre Punta Arenas y las Islas Malvinas para abrir una ruta de comercio enmedio de la tensión con Argentina.

En las últimas semanas, funcionarios militares argentinos realizaron declaraciones sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes que generaron una fuerte reacción en Chile, mientras que el presidente chileno José Antonio Kast volvió a reivindicar el carácter chileno del paso interoceánico. Pero también se da en el marco de la expectativa que generó el presidente argentino Javier Milei por la cadena nacional anunciada para este jueves por la noche por la cuestión Malvinas, luego de recibir una serie de mensajes por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a favor de la soberanía argentina sobre las islas yc on críticas a Reino Unido por no apoyar la cruzada de estadounidense sobre el Estrecho de Ormuz.

Easter_Island_Naviera_Plans_New_Maritime_Route_to_Falkland_Islands_Portada_f704574365

Representantes de la compañía chilena Easter Island Naviera visitaron las Islas Malvinas para mantener una docena de reuniones con empresas locales en julio 2026.

La Opinión Austral confirmó que el proyecto comercial también podría generar un nuevo frente de discusión con Buenos Aires debido a la vigencia del Decreto argentino 256 de 2010, que establece requisitos para los buques que se dirigen hacia las islas Malvinas o regresan desde ellas y deben atravesar aguas jurisdiccionales argentinas.

Punta Arenas busca recuperar una conexión comercial con las islas Malvinas

Las islas Malvinas tienen actualmente a Montevideo, Uruguay, como su principal conexión marítima con Sudamérica. Esa alternativa supone una navegación cercana a los 2.000 kilómetros.

La posibilidad de establecer una ruta desde Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad esa distancia, con un impacto directo sobre los costos y los tiempos de traslado de productos destinados al abastecimiento de las islas.

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, aparece como uno de los principales impulsores de la iniciativa, según publicó El Mercurio. De acuerdo con el medio chileno, el jefe comunal sostiene que la recuperación de los vínculos comerciales marítimos con las islas podría representar una oportunidad para la economía de la región de Magallanes.

Radonich estimó, además, que el poder de compra de las islas alcanza los US$20 millones anuales, mientras que calculó en unos US$300 millones el impacto que habría tenido sobre la economía magallánica la interrupción de determinadas conexiones comerciales.

Nota de tapa del diario El Mercurio.

La Corporación de Desarrollo de las Islas Malvinas ya habría cerrado un contrato con la naviera chilena Eastern Island, que actualmente opera una ruta subsidiada entre Valparaíso e Isla de Pascua.

El primer viaje estaría previsto para noviembre de 2026.

Alimentos, gas y materiales de construcción: qué productos buscan transportar

La conexión no estaría orientada solamente al transporte de pasajeros. El objetivo principal sería establecer un corredor comercial que permita trasladar distintos productos necesarios para el abastecimiento de las islas.

Durante una visita de representantes de la naviera chilena al archipiélago se habría analizado qué tipo de cargas necesita la comunidad empresarial local.

Entre los productos mencionados aparecen alimentos; frutas y verduras; vinos; materiales de construcción; gas licuado; repuestos y otros insumos.

Puerto Argentino, Islas Malvinas.

La nueva ruta permitiría que esos productos lleguen desde el extremo sur de Chile con menores tiempos de navegación que los que actualmente demanda la conexión con Montevideo.

Desde la Malvinas Islands Development Corporation (FIDC) también destacaron el interés existente para avanzar con el proyecto.

El gerente de proyectos estratégicos de la entidad, Sam Cockwell, había señalado en julio, cuando la naviera anunció sus planes, que existía un interés concreto por parte de Chile en recuperar una conexión comercial marítima con las islas.

El funcionario sostuvo que la visita de Easter Island Naviera y la respuesta de la comunidad empresarial de las islas demostraban la seriedad con la que se estaba trabajando para concretar el proyecto.

Una delegación de las islas Malvinas llegará a Punta Arenas

La iniciativa tendrá otro paso durante septiembre. Según la información difundida por el medio chileno, una delegación empresarial de las Malvinas viajará a Punta Arenas el 28 y 29 de septiembre para participar de una rueda de negocios con proveedores chilenos.

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.

La visita fue confirmada por medios de comunicación de las islas y contará con representantes de la Corporación de Desarrollo y de la Cámara de Comercio local.

La subdirectora de la Malvinas Islands Development Corporation, Louise Ellis, y el integrante del directorio de la Cámara de Comercio de las islas, Mike Summers, manifestaron el interés existente en Chile para restablecer una conexión marítima comercial.

El encuentro podría servir para ampliar los acuerdos comerciales y definir qué empresas chilenas podrían incorporarse al circuito de abastecimiento.

El decreto argentino que puede generar un nuevo conflicto

La apertura de esta ruta no está exenta de dificultades.

El principal punto de tensión señalado por el diario chileno es el Decreto 256 de 2010, vigente en Argentina, que establece que los buques que se dirigen hacia las islas Malvinas o proceden de ellas deben solicitar autorización previa a las autoridades argentinas para navegar por aguas jurisdiccionales del país.

Por ese motivo, la eventual puesta en marcha de una ruta regular entre Punta Arenas y las islas podría convertirse en un nuevo punto de fricción entre Santiago y Buenos Aires.

El debate se instala, además, en medio de una discusión más amplia sobre la libertad de navegación en el Estrecho de Magallanes y la interpretación de los tratados internacionales que regulan el tránsito por esa vía marítima.

Javier Milei en el acto por el Día del Veterano de la Guerra de Malvinas, el 2 de abril de 2026.

En Chile, excomandantes de la Armada cuestionaron públicamente la existencia de disposiciones argentinas que, desde su perspectiva, entrarían en conflicto con acuerdos internacionales vigentes.

El excomandante en jefe de la Armada chilena Julio Leiva advirtió que la iniciativa podría generar un nuevo problema bilateral, aunque consideró que la decisión responde a una necesidad concreta de Punta Arenas.

En declaraciones a Tele13 Radio, Leiva sostuvo: “La verdad que tiendo a pensar que es la respuesta de la ciudadanía y del alcalde Radonich para solucionar un problema que jamás debió haber existido, y que es permitir el libre comercio entre la ciudad de Punta Arenas con las islas. Finalmente, se actuó en forma proactiva y, obviamente, va a haber problema”.

El exjefe naval consideró que la Cancillería chilena debería haber contemplado un escenario de estas características y contar con una estrategia para afrontar las eventuales consecuencias diplomáticas. “Ahora, me imagino que Cancillería debe tener claro cómo resolverlo, debe haberlo pensado, este debe ser un escenario que ya debe haber estado preparado y de qué manera se va a solucionar”.

Leiva también sostuvo que el avance del proyecto difícilmente podría haberse mantenido completamente al margen de las autoridades. “No creo que estas conversaciones y esto haya sido secreto, porque eso tiene que haber sabido en distintas esferas y por lo tanto, debe haber habido unos avisos correspondientes al respecto”.

Qué antecedentes existen con el Decreto 256

El excomandante de la Armada chilena también hizo referencia a los antecedentes vinculados con la aplicación del decreto argentino.

Según recordó, existieron situaciones relacionadas con embarcaciones chilenas, aunque no consideró que se hayan registrado incidentes de gravedad. “Tengo la sensación de que ocurrió algo con un pesquero con bandera nacional, pero que estaba en faenas de pesca, y no sé si venía de ese sector. Pero si uno va a la bitácora, no hay incidentes serios. Hay multas cursadas que no han sido pagadas, de lo que yo recuerdo”.

En ese marco, Leiva planteó que la norma argentina podría no estar siendo aplicada con la misma intensidad en todos los casos. “Hay una sensación de que ellos impusieron una norma que la están haciendo cumplir en forma bastante laxa, porque tengo la sensación de que se dan cuenta que no es una norma que esté de acuerdo al derecho internacional marítimo”.

El antecedente del Mercosur y la prohibición de recalada

Otro de los elementos que aparece en la discusión es una declaración del Mercosur de 2011 que, según explicó Radonich, fue respaldada por Chile y estableció restricciones para la recalada de embarcaciones con bandera de las islas en puertos de los países firmantes.

El alcalde de Punta Arenas considera que esa medida tuvo un fuerte impacto sobre la economía de Magallanes.

Sin embargo, Radonich descartó que el nuevo proyecto implique necesariamente una contradicción con aquella declaración, debido a que el buque que realizaría el servicio no tendría bandera de las islas.

La cuestión de la bandera de la embarcación aparece así como uno de los elementos centrales para determinar el alcance de las restricciones existentes.

Kast volvió a reivindicar la soberanía chilena sobre el Estrecho

El anuncio de la nueva ruta comercial se conoce apenas horas después de que el presidente chileno, José Antonio Kast, volviera a pronunciarse sobre la controversia por el Estrecho de Magallanes.

La discusión bilateral se intensificó luego de las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien realizó afirmaciones sobre la soberanía argentina sobre una parte del estrecho.

El episodio se sumó a otros antecedentes recientes.

José Antonio Kast, presidente de Chile: “Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes”.

En enero, el jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, había afirmado que “la boca de Magallanes es argentina”.

En julio, además, el Gobierno argentino envió una nota de protesta a Chile por la recalada en Punta Arenas del patrullero británico HMS Medway, con base en las islas Malvinas.

Ese episodio volvió a poner en el centro de la discusión los derechos de navegación y los tratados que regulan el tránsito por el Estrecho de Magallanes.

En este contexto, Kast fue categórico al defender la posición chilena y afirmó: “Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes”.

La frase refleja el endurecimiento del discurso oficial chileno en un momento en que las relaciones entre ambos países atraviesan una etapa de tensión.

Seis excomandantes chilenos cuestionaron la relación con Argentina

La discusión también llegó al ámbito de los exjefes militares chilenos.

Seis excomandantes en jefe de la Armada de Chile advirtieron públicamente sobre las dificultades para construir una relación de confianza con Argentina mientras continúen vigentes disposiciones que, desde la perspectiva chilena, resultan incompatibles con tratados internacionales.

La advertencia se produjo en paralelo a la controversia por el Estrecho y antes de la reunión prevista entre Kast y el presidente argentino Javier Milei.

El escenario coloca a la nueva ruta comercial entre Punta Arenas y las islas Malvinas en un punto particularmente sensible: por un lado, representa una oportunidad económica para la región de Magallanes y para los proveedores chilenos; por otro, podría obligar a los gobiernos de Chile y Argentina a definir posiciones sobre la navegación de embarcaciones vinculadas con las islas.

Leé más notas de La Opinión Austral