La situación del comercio en Río Gallegos atraviesa un momento de creciente preocupación, marcado por el cierre de grandes empresas, la pérdida de puestos de trabajo y una caída del consumo que también impacta con fuerza sobre los pequeños y medianos comerciantes.
Así lo planteó el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Río Gallegos, Leandro Fadul, en diálogo con LU12 AM680, donde analizó el escenario generado por los recientes cierres y las dificultades que enfrentan los establecimientos comerciales de distintos rubros.
“Tenemos una seria preocupación. Entre las tres empresas que vos acabas de mencionar estás arriba de los 300 puestos de trabajo que se pierden”, sostuvo Fadul, en referencia a los casos de Carrefour Market, Autofarma, además de la situación de Intercargo en el aeropuerto.
Sin embargo, remarcó que el problema no se limita a las grandes empresas. “No podemos perder de vista también comercios pequeños que cierran”, señaló.
Fadul explicó que la Cámara representa a comercios de todos los tamaños, aunque mantiene un vínculo especialmente directo con quienes sostienen pequeños y medianos emprendimientos.
“El pequeño y mediano comerciante está viviendo esta situación de caída de consumo”, afirmó.
“Si le pasa a una empresa grande, imaginemos qué le queda al pequeño comerciante”
El presidente de la Cámara utilizó el cierre de Carrefour Market como ejemplo de la dimensión que tomó la caída de la demanda.
“Si le afecta de tal manera a una empresa como la que vos mencionabas, por ejemplo Carrefour, que toma la decisión de cerrar unidades de negocio, imaginemos qué le queda al pequeño comerciante”, sostuvo.
Fadul recordó que Carrefour no solamente cerró su unidad en Río Gallegos, sino que posteriormente hizo lo mismo en Mendoza, dentro de una reestructuración vinculada al formato Market.
Pero, según explicó, la baja del consumo no es el único factor que complica al comercio. También mencionó el impacto de las obligaciones fiscales y las dificultades para acceder al financiamiento.
Cuestionamientos a ARCA y los embargos
Uno de los principales reclamos estuvo dirigido al funcionamiento de ARCA y a las consecuencias que tienen los incumplimientos fiscales sobre los pequeños comercios.
“La cuestión actitudinal de ARCA no perdona que, donde vence un vencimiento de alguna declaración jurada, a la semana está iniciando boleta de deuda para juicio de ejecución fiscal”, cuestionó.
Según explicó, ese procedimiento puede derivar rápidamente en el embargo de las cuentas bancarias de una empresa.
“Tener la cuenta embargada significa inmovilizar esos fondos, no poder hacer frente a otras obligaciones, incluso a veces no poder hacer frente al pago de sueldos, aun cuando se tengan los fondos”, señaló.
Para Fadul, esta situación puede resultar determinante para un pequeño comerciante que ya enfrenta un escenario de baja actividad.
“Cuando cae un embargo en una de las cuentas de los pequeños comerciantes es el certificado de defunción”, afirmó.
La emergencia comercial provincial
Fadul también destacó las herramientas generadas a partir de la ley de emergencia comercial de Santa Cruz, impulsada por las cámaras empresariales y aprobada por la Legislatura provincial.
“Es positivo que en la provincia de Santa Cruz hayamos conseguido ese marco regulatorio de emergencia, que pone nombre y apellido y legitima la situación crítica que vemos todos los días en la calle”, sostuvo.
Entre las medidas implementadas mencionó una moratoria de la Agencia Santacruceña de Ingresos Públicos (ASIP) para deudas acumuladas hasta marzo de 2026.
Sin embargo, aclaró que las herramientas disponibles todavía no alcanzan para revertir el escenario.
“Lo que sí podemos decir es que viene resultando insuficiente”, afirmó.
El dirigente comercial sostuvo que los cierres continúan produciéndose en establecimientos de distintos tamaños y rubros, lo que demuestra, según su mirada, que la situación exige nuevas respuestas.
El desafío de competir con las compras online
Otro de los factores que atraviesa al comercio tradicional es el crecimiento del e-commerce, además de las ventas informales que se canalizan a través de redes sociales.
Fadul reconoció que el comercio electrónico constituye una competencia concreta para los negocios establecidos, que deben afrontar alquileres, salarios, servicios e impuestos.
“Le podés comprar prácticamente cualquier cosa por internet”, señaló.
Sin embargo, aclaró que no considera que el comercio presencial y el digital sean necesariamente incompatibles.
“Si hubiera consumo, yo creo que habría para todos: para el que compra por internet y para el que compra acá”, sostuvo.
Según explicó, la convivencia entre ambas modalidades es posible en mercados donde existe suficiente capacidad de consumo.
“El e-commerce existe en todos lados y en muchos de esos lados la capacidad de consumo da para la convivencia de ambas modalidades, la tradicional, la presencial y el e-commerce”, afirmó.
El problema, a su entender, aparece cuando la demanda es baja.
“En un contexto de baja demanda, la incidencia de la competencia del e-commerce con el comercio tradicional es mucho más alta”, explicó.
A eso sumó el impacto de las ventas informales que se multiplican en las redes sociales.
“Así como también la incidencia de la competencia de las ofertas informales que vemos en todas las redes sociales y demás, y esto va afectando cada vez más”, indicó.
“La caída del consumo termina siendo letal”
Fadul sostuvo que todos estos factores terminan potenciándose entre sí cuando existe un escenario generalizado de baja actividad.
“En un contexto y en una coyuntura crítica también termina siendo letal”, afirmó.
Y explicó por qué eligió esa palabra: “Estamos hablando de que llegamos al cierre, que es ni más ni menos que la muerte de un comercio y la pérdida de fuentes laborales”. “Si hubiera consumo, yo creo que habría para todos”, reiteró.
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