Nacido en Puerto San Julián y criado en Río Gallegos, Juan Villarreal descubrió el tango en su juventud. Es un autodidacta que recorre los escenarios de todo el mundo con su canto, su guitarra y su baile. En diálogo con La Opinión Austral repasó su historia y la evolución de su carrera musical.

Juan nació en Puerto San Julián y al año se mudó con su
familia a Río Gallegos. Hijo del reconocido Luis Villarreal, hombre de la
cultura y formador de varias generaciones de comunicadores, además de ser uno
de los artífices del Festival Juvenil Patagónico del Folclore de San Julián.

Si bien desde muy pequeño vio desfilar por su hogar a artistas
de todo el país, y el folclore formó parte de su vida, recién al terminar el
secundario tuvo sus primeros contactos con instrumentos musicales y con su
propio talento.

“Mi primer recuerdo musical es con mi viejo llevándonos
al Festival de San Julián, él era el presentador. Pero como persona musical, me
acuerdo de que todo el tiempo tocaba la batería en mis piernas, siempre me
llamó la atención, aunque nunca tuve una, pero copiaba los movimientos de los
bateristas que veía en los videos, me dejaba las piernas rojas” cuenta entre
risas el artista.

Así, gracias a contactos casuales, logra un día tocar una
batería, luego una guitarra, un teclado, siempre de forma autodidacta y “más
bien como un juego”, no sospechaba ni muchos menos proyectaba el futuro que le
deparaba.

Se fue a vivir a La Plata, al terminar sus estudios
secundarios, probó con el periodismo, por consejo paterno, también incursionó
en el deporte, pero nada lo convencía. Trabajó en diferentes comercios y, los
fines de semana, en asado con los amigos, agarraba la guitarra.

De a poco comenzó a guitarrear en las peñas folclóricas,
“pero me daba mucha vergüenza cantar” confiesa Juan, “el canto es algo muy íntimo,
quedas expuesto y tiene un gran poder”.  

Hasta que un día descubre un disco: “Roberto Goyeneche con
Aníbal Troilo cantando La Ultima Curda y otros temas más, escucho esa voz que
me hablaba y me traspasó, de ahí en más empecé a escuchar tango a lo tonto”.

Su primera vez sobre un escenario fue gracias al Karaoke,
“ya me sabía algunos temas, tenía buen oído y memoria” relata recordándose en
ojotas a los 25 años, “estaba muy asustado, pero cuando termino me aplauden y
me piden que cante otra y lo hago, les gustó, tomé conciencia de que con mi
canto emocionaba a otros”.

Luego, por invitación, llega a un espectáculo gracias al
que “tuve la oportunidad de conocer la mística del tango, la porteñidad, y
donde me pagan por primera vez por cantar, no podía creer que me pagaran”.

Si bien todavía no vivía de la música, empieza de a poco
a incursionar en peñas y clubes de La Plata. En el 2008 forma el grupo “Amigos
de Rantifusa” y en 2010 lo invitan a formar parte de la Orquesta Unitango de
Buenos Aires, “yo trabajaba en un supermercado en La Plata, laburaba desde
temprano y cuando terminaba viajaba a presentarme con la Orquesta en el
circuito milonguero”.

Con ellos tiene su primer viaje a Colombia, adonde
participó en el Festival El Gardel de Medellín, “así me encontré viajando, al
poquito tiempo de cantar, me preguntaba a mí mismo qué estaba pasando y
recuerdo que lo tuve muy presente a mi viejo”.

“Así empezaron a pasar cositas, un picoteo por acá y otro
por allá, me di cuenta que tenía ganas de hacer eso, de vivir de eso, después
de laburar más de 10 años en comercio dije basta, con poco laburo como músico
todavía”, y ese mismo año graba su primer disco junto al Sexteto Unitango.

Se mudó a Capital Federal y nunca más paró, “ahí estaba la
meca del tango, lo empecé a vivir y comprendí su internacionalidad” explica
apasionadamente Juan, aún enamorado del género y, quizás, todavía sorprendido de
su éxito.

Hasta que lo convoca la Orquesta El Arranque, una
de las formaciones tangueras más importantes de los últimos 25 años, y comienza
a brindar conciertos en las grandes salas, “pasé a una orquesta de las más
importantes de Buenos Aires y emblemática en todo el mundo, era otro nivel”.  

Con El Arranque hace giras por Europa, tocando en Luxemburgo,
Rotterdam y Bélgica, entre otros, también en Latinoamérica viajan a Brasil,
Paraguay, Uruguay y recorren Argentina. Además, graba dos discos con la
Orquesta de la que aún forma parte.

Paralelamente forma el Dúo Villarreal Crom, junto al
guitarrista Patricio Crom, “con él empezamos a hacer tangos nuestros y a sumar
instrumentos, grabamos 3 discos y recorrimos las milongas de Buenos Aires,
Argentina y Uruguay”.

Además, realizaron 8 giras por Europa presentándose en España,
Zurich y Oslo, entre otros.

“Se me abrió un mundo musical zarpado, me las rebuscaba y
ya vivía de la música, económicamente mal, pero morfaba y hacía lo que me
gusta” detalla con orgullo el músico, compositor, bailarín, profesor y también
productor de tango santacruceño.

Cuando tenía 32 años “una noche salía de un concierto y
se acerca a hablarme una mujer de 80 años, Nidia, que me dice -no me quiero
morir sin tener un profesor de canto, y quiero que seas vos- no pude negarme”, y
descubre en ella a una artista. Hicieron juntos una fecha por acá y otra por
allá y “me embarqué en otro proyecto, Nidia y su banda”.

Así Juan comenzó a producir, y mientras recorrían los
boliches juntos terminan participando y ganando un concurso televisivo en el
programa “Lo que das”, de Endemol. Además graban un disco y una película: “Amar
Amando”, con la que obtienen el premio a “Mejor Documental internacional” en el
festival de Cine de Maracaibo.

Pero esto no es todo, en 2017 lo invitan a realizar una
gira de conciertos por Noruega, Alemania y Holanda junto a la agrupación argentino-noruega
“EL MURO”, con la que también grabó un disco y realizó conciertos en Oslo, Austria
y Amsterdam, entre otros. Actualmente recorren Europa y Argentina.

“Cuando miro para atrás no lo puedo creer, tuve mucha
suerte, pude hacer muchas cosas, toqué con los más grandes como Osvaldo Peredo,
Hernán “Cucuza” Castiello y muchos más, y para el año que viene ya tengo fechas
en Japón y China, además de Buenos Aires y Europa”, finalizó el santacruceño
que logró conquistar los escenarios del tango de todo el mundo.

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