¿Por qué aumenta el turismo en el Parque Patagonia? ¿Será por su inmensidad y su belleza? ¿O es más bien por la paz que logra transmitirnos la naturaleza en su estado más puro? Tal vez haya un poco de esos dos aspectos.

Lo cierto es que el Parque Patagonia enamora a cualquier tipo de visitante, dejándolo boquiabierto y con una sensación de plenitud que siempre lo hace regresar. Es que los números hablan por sí solos: durante el 2019, 17.273 personas visitaron el lugar, de las cuales el 25% fueron argentinos, 15% vinieron del exterior y más del 60% se acercó desde zonas aledañas al Parque. Una cifra que demuestra el creciente auge de esta belleza natural y que invita a soñar en grande para los próximos años.

Joao, un viajero que llegó desde Brasil eligió el sendero a la Meseta y pasar la noche. Foto: (Sofía López Mañan)

En Parque Patagonia, dos portales de acceso público y gratuito reciben a los visitantes. El primero y más antiguo es el Portal La Ascensión, un lugar a proximidad del inmenso Lago Buenos Aires que enamora con sus vistas panorámicas, sus senderos de aventura y el antiguo casco de la estancia que es hoy el Centro de Informes. Ahí emprendedores locales invitan a vivir una experiencia de paz y tranquilidad y los visitantes pueden acampar libremente en las áreas de camping y fogones. Por eso, durante el 2019, los visitantes, en su mayoría locales, lo han elegido para disfrutar del contacto directo con la naturaleza.

Desayuno en “La Posta de los Toldos” son el momento ideal para organizar las actividades del día. FOTO: (Víctor Correias).

El
otro acceso es el Portal Cañadón Pinturas que, desde su reciente
apertura, el 2 de noviembre pasado, fue visitado por casi cuatro mil personas
que quedaron maravilladas. Sus senderos mágicos llevan a recorrer la estepa e imponentes
cañadones donde los antiguos pobladores dejaron marcado con pinturas rupestres su
paso en la Cueva de las Manos y en sus más de sus 80 aleros.

En este Portal, un Centro de Informes asesora a los viajeros sobre las actividades de senderismo, avistamiento de fauna e interpretación de estrellas. El refugio de estepa “La Posta de Los Toldos” ofrece todo lo necesario para descansar entre las aventuras del portal con espacios comunes acogedores, comidas calientes, nueve habitaciones compartidas, una cocina, fogones y un observatorio de estrellas.

Tierra de Colores uno de los senderos más visitados. Foto: (Sofía López Mañan).

De
los senderos que ofrece el Cañadón Pinturas, el más concurrido es “Tierra de Colores”. La “Bajada de los Toldos“, que lleva al
Sitio Cueva de las Manos, es el elegido en temporada alta. Los senderos “Koi” y “La Guanaca” invitan a sentir la inmensidad de la Patagonia y a
encontrarse con cóndores andinos, guanacos y choiques.

Y por si todo esto fuera poco, la Ruta 41 se presenta como un imperdible de la zona. Sus 170 kilómetros de paisaje milenario, de meseta y de cordillera, que recorren desde Los Antiguos a Lago Posadas, hacen que el visitante viaje en el tiempo y se funda en la inmensidad de la naturaleza.

Los visitantes quedan encantados con la facilidad para ver Fauna.
Foto: (Víctor Correias).

Entonces,
¿por qué elegimos el Parque Patagonia? Porque su fauna silvestre, sus senderos
profundos, sus cielos estrellados, sus vistas panorámicas y la belleza
cordillerana nos invitan a perdernos y encontrarnos allí mismo, en el corazón
de la naturaleza. También porque nos da la posibilidad de disfrutar nuestra
visita de manera tranquila, con la bienvenida de los emprendedores locales que brindan
asesoramiento y nos cuentan el trabajo que vienen realizando en un lugar mágico
y sin igual.

www.parquepatagoniaargentina.org

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