Desde 2013, los biólogos de parques nacionales, luchan contra la invasión de una especie introducida que perjudica la población de la “joya” autóctona: el pato de los torrentes. Se trata del visón americano, procedente de Alaska. El plan de control llega 7 años después de advertir su peligrosa presencia.

El pato de los torrentes es una especie autóctona, considerada el ícono de El Chaltén y la riqueza natural de sus inmediaciones. Como toda especie, depende de disponer de un hábitat adecuado y sin alteraciones, para su normal existencia. Sin embargo, la introducción de especies exóticas pone en alerta a biólogos y ecologistas. El pato está en peligro, a causa del visón americano.

Se trata de un simpático animalito, originario de Alaska, que suele
desarrollarse en sitios similares a los del pato. Al tener entre sus hábitos
alimenticios peces y aves, el “visitante” altera la vida de los locales,
haciendo mella en la población.

En este marco, los biólogos de parques nacionales llevan adelante un
plan de control desde 2013, cuando comenzó a ser un problema ambiental en el
Parque Nacional Los Glaciares. Hoy se conoce a nivel nacional, luego que
trascendiera los efectos de la especie introducida más al norte, cerca de El
Chaltén.

Cuando recién fue detectado, se instrumentó una campaña. El 4 de febrero
de 2013, la iniciativa señalaba: “¡Atención! Especie invasora de la zona. Buscando
al visón americano. El Parque Nacional Los Glaciares comenzó una campaña para
hallar su presencia en la región. La iniciativa responde a la necesidad de
detectar la posible invasión de esta especie exótica que se alimenta de todo
tipo de aves y peces. La intención es involucrar en su búsqueda a pobladores y
turistas de El Chaltén y por esa razón, se han distribuido posters con su
imagen en diferentes locales comerciales y empresas de transporte”.

El biólogo Alejandro Valenzuela, de la administración de Parques
Nacionales, doctorado con una tesis sobre el visón americano, por entonces,
recorrió la zona y diseñó la actividad, alarmado por el registro de avistajes.
Oportunamente, advirtió: “Si llegase a instalarse en el área de El Chaltén,
podría poner en peligro a animales nativos y exóticos como el pato de los torrentes
o la trucha”.

Casi 7 años más tarde, otros profesionales ajustan un proyecto de
control del visón, justamente por la amenaza que supone para el pato de los
torrentes en El Chaltén. El proyecto busca conservar y proteger al ave local,
que está en riesgo de extinción. Además, fuentes de parques nacionales aseguran
que no consiguen la captura del animal introducido, y que las crecidas por el
deshielo se llevaron y destruyeron varias de las trampas balsa activadas en el
río Las Vueltas.

“Estamos aprendiendo sobre esta nueva cuenca porque la experiencia que
tenemos es en el Parque Nacional Patagonia, donde los ríos se comportan
totalmente distinto, por lo que estamos evaluando para el año que viene, quizá
en los momentos de deshielo, levantar las trampas y cuando el río se acomoda
volver a colocarlas”, dijo Ernesto Juan, biólogo y director regional Patagonia
Austral de Parques Nacionales.

El doctor presentó las novedades del proyecto en el Centro de Informes
de APN en El Calafate, ante guías de turismo y la comunidad en general, “para
que conozcan, colaboren y nos puedan avisar si ven visones en otros lugares,
porque en el sur del Parque no tenemos registro; pero no quiere decir que no
haya”, dijo.

Luego explicó que la idea es “hacer la difusión del proyecto de control
del visón americano, contar por qué decidimos sacrificar a estos animales, la
manera en que lo vamos a hacer, que no lo vamos a hacer sufrir, para que los
guías y la comunidad se involucren y colaboren”.

Sintetizó que se utilizan cebos, para atrapar a los ejemplares de visón,
que en el parque Patagonia vienen desarrollando una iniciativa desde hace una
década, pero que en El Chaltén, los animales no responden del mismo modo.
Asimismo, valoró que la comunidad del pueblo colabora voluntariamente con la
iniciativa, censando ejemplares. Y recordó que la amenaza en el otro punto de
fuerte presencia del visón, puso en riesgo al macá tobiano, otra de las
especies nativas “insignia” de Santa Cruz.

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