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Camila Pérez, de 29 años, permanece en coma desde el 11 de febrero de 2024, luego de una cesárea de emergencia en el Hospital Heller de Neuquén. La joven, quien atravesaba un embarazo de alto riesgo, tenían una cesárea programada para el 19 de febrero, pero ingresó antes al hospital con contracciones. Tras horas en trabajo de parto, finalmente se realizó la intervención, pero Camila sufrió un paro cardiorrespiratorio minutos después del nacimiento de su hija Alma Mía.
Su familia denunció mala praxis, alegando que los médicos ignoraron la indicación de realizar una cesárea programada desde el inicio. “Dijimos muchas veces que no podía tener un parto normal, pero no nos escucharon”, expresó Leandro Gómez, pareja de Camila.


La Fiscalía desestimó la denuncia presentada por lesiones culposas. El informe médico concluyó que el procedimiento fue adecuado y que no hubo negligencia, sino una posible complicación del parto. A pesar de esto, la familia convocó a una marcha frente al hospital para exigir justicia y visibilizar el caso.
Camila continúa internada en la clínica Pasteur, mientras su familia mantiene la esperanza de que despierte. Alma Mía, la bebé, se encuentra en buen estado de salud y es cuidada por su padre, quien enfrenta la situación entre el trabajo y las visitas diarias a su pareja.
Un futuro en pausa: Camila soñaba con ser maestra
La vida de Camila Pérez cambió para siempre hace diez meses. Madre de dos hijas y estudiante próxima a recibirse de maestra, quedó en coma tras un parto complicado en el Hospital Heller. Leandro Gómez, su pareja, recuerda con tristeza cómo ese día intentó advertir a los médicos sobre los riesgos del embarazo.
Camila, que tenía un embarazo de alto riesgo y controles que confirmaban complicaciones, fue sometida a trabajo de parto antes de la cesárea. Aunque Alma Mía nació sin secuelas, Camila no despertó después del paro cardiorrespiratorio. Leandro lamenta que no hayan seguido las recomendaciones médicas previas: “Si me hubieran escuchado, Camila estaría disfrutando de su hija y de su título”.
La familia, que ha recibido un fallo desfavorable por parte de la Justicia, apelará la decisión y pide que no se desestime el caso. “Queremos justicia para que esto no le pase a otras mujeres”, expresó Leandro.
Camila, quien soñaba con enseñar y tener una familia numerosa, permanece en una cama ortopédica, mientras sus seres queridos luchan por su recuperación y justicia.
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