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Por Sabrina Pont
La minería en Argentina avanza a distintas velocidades, condicionadas por el tipo de mineral, la etapa de los proyectos y la estrategia de cada segmento. El cobre proyecta desarrollos de largo plazo, el litio consolida una expansión en curso, y el oro, en cambio, evalúa cómo sostener operaciones maduras mediante nuevas inversiones.
Esa diferencia de ritmos pudo advertirse en el panel dedicado al sector minero del AmCham Summit 2026, bajo el lema “Una Argentina federal en desarrollo”, realizado el 14 de abril en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. El espacio reunió a tres referentes de las principales compañías con presencia en el país y fue moderado por esta periodista colaboradora de La Opinión Austral.
En el caso del cobre, la discusión se concentró en proyectos aún en desarrollo, con necesidades de inversión elevadas y horizontes de producción extendidos. “Tenemos capacidad de poner cobre argentino en el mercado en 2028, como parte de un desarrollo pensado para sostener producción durante 70 años”, aseguró Martín Pérez del Solay, CEO de Glencore Argentina.
Y detalló la escala de inversión detrás de esa proyección: “La compañía presentó dos proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), por un total de 13.500 millones de dólares: entre 4.000 y 5.000 millones en Agua Rica, que es el Proyecto MARA, en Catamarca, y alrededor de 9.000 millones para la primera etapa en El Pachón, en San Juan”.
La estrategia, según indicó, se plantea de manera secuencial: reactivar Agua Rica para retomar producción hacia 2028, sostener una fase inicial combinada con infraestructura existente durante los primeros años y, en paralelo, avanzar con el desarrollo de Pachón, que podría entrar en producción hacia 2034.
Para Pérez del Solay, el RIGI funciona como un factor de competitividad frente a países como Chile y Perú, al reducir la carga total sobre los proyectos y otorgar estabilidad fiscal y legal a 30 años, aunque no buscó hacer hincapié en factores aislados.
Por caso, ante la consulta sobre la incidencia en el proceso de inversión de la sanción de la norma que modifica la ley de glaciares, planteó que las decisiones responden a un conjunto de variables más amplio, vinculado al clima general y a la previsibilidad de largo plazo.
En el caso del litio, el gerente general de Argentina de Rio Tinto Lithium, Ignacio Costa, aportó precisiones sobre el volumen de inversión y el rol del financiamiento internacional en esta etapa de expansión. La compañía impulsa el proyecto Rincón, en Salta, con una inversión estimada en 2.500 millones de dólares, de los cuales 1.700 millones serán financiados por organismos multilaterales como IFC y el BID, junto a bancos internacionales, entre ellos el de Japón.
“Nunca hemos visto un interés de multilaterales tan grande como el que estamos teniendo en Argentina hoy”, aseguró Costa. “La convicción de que las reglas se van a sostener es muy importante”, agregó.
Vinculó tanto el financiamiento como la expansión a una combinación de condiciones macroeconómicas, estabilidad regulatoria y señales de previsibilidad, incluyendo el marco normativo más amplio: “La Ley de Glaciares, si bien no tiene que ver tan directamente con el litio hoy, es algo muy importante para la seguridad jurídica”, opinó.
Al proyecto Rincón se suman activos en operación y expansión: Olaroz, en Jujuy, con una capacidad de 42.000 toneladas, Fénix, en Catamarca, que pasó de 20.000 a 30.000 toneladas y cuenta con un esquema RIGI aprobado para su ampliación.
El oro: invertir para continuar
El oro introdujo una dinámica distinta dentro del panel, centrada en la continuidad de operaciones existentes. En ese punto, el caso de Cerro Negro, en Santa Cruz, concentró el desarrollo más detallado: es una operación que atravesó distintos ciclos económicos y cambios de contexto, y que hoy define una nueva etapa de inversión para extender su vida útil.
“Argentina hizo su aprendizaje, y cuando la macro empieza a ser más previsible, eso cambia cómo planificamos”, señaló María Eugenia Sampalione, Country Manager de Newmont Argentina.“Es un contexto país donde te invita a trabajar sobre el tema de competitividad, porque hay cierta estabilidad”, añadió.
La decisión de avanzar con la expansión se estructuró a partir de un esquema de articulación con actores locales: “Fue producto de un trabajo conjunto con el gobierno provincial, con las autoridades, con las comunidades, con los proveedores, para entender que el camino era en conjunto”, amplió.
Ese enfoque incluye también el desarrollo territorial asociado a la operación. Parte de los recursos se canalizan a través de fideicomisos con impacto en infraestructura local.“Hoy Perito Moreno ha pasado del 44% de conexión de gas a un 96%”, señaló Sampalione, como ejemplo de ejecución vinculada a la actividad.
La inversión comprometida -que, en palabras de la ejecutiva,“va a extender la vida útil de la mina más allá de 2035”-, asciende a 800 millones de dólares en un período de seis años.
“Esta inversión va a estar siendo revisada en cada trimestre”, explicó luego del panel, en diálogo con La Opinión Austral. “En dos meses de inicio de la inversión ya hemos licitado seis obras, y esto ha alcanzado casi 20 millones de dólares. En el proceso, tenemos previsto incorporar 270 empleos locales”, completó.
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