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El músico, actor y poeta Daniel Melingo murió este martes a los 68 años, según se confirmó luego de que fuera hallado sin vida en el interior de su vivienda por uno de sus hijos.
Hasta el momento, no se informaron oficialmente las causas de su fallecimiento, aunque se sabía que se encontraba con cuidados paliativos.
La noticia generó repercusión en el ámbito musical debido a la extensa trayectoria del artista, que atravesó distintas etapas de la música argentina. Fue integrante de Los Abuelos de la Nada, uno de los fundadores de Los Twist, participó en la banda de Charly García durante la etapa de Piano Bar y, desde finales de la década de 1990, desarrolló una reconocida carrera dedicada al tango.
Su fallecimiento se produjo cuando atravesaba un período de intensa actividad artística, con el lanzamiento de un nuevo disco, un documental en producción y una presentación prevista para septiembre en el Teatro Coliseo.
Hallaron a Daniel Melingo en su vivienda
Las primeras informaciones indicaron que el músico fue encontrado sin vida por uno de sus hijos en el interior de su domicilio.
Por el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre las circunstancias del fallecimiento ni sobre las causas de la muerte.
Durante los últimos días, Melingo había mantenido actividad pública a través de entrevistas y publicaciones en sus redes sociales, donde promocionaba sus próximos proyectos musicales.
Una figura central del rock argentino de los años 80
Nacido el 22 de octubre de 1957 en el barrio porteño de Parque Patricios, Daniel Melingo construyó una carrera que atravesó distintos géneros musicales.
Antes de alcanzar notoriedad masiva, trabajó como músico sesionista, incluso junto al brasileño Milton Nascimento.
Posteriormente se incorporó a Los Abuelos de la Nada, una de las bandas fundamentales del rock nacional durante el regreso de la democracia. Allí participó de la grabación de tres discos.
Su nombre también quedó ligado a Charly García, integrando la banda que acompañó al músico durante una de las etapas más recordadas de su carrera.
Entre sus aportes figura la grabación del histórico álbum Piano Bar, publicado en 1984 y considerado uno de los trabajos más influyentes del rock argentino.
El nacimiento de Los Twist
Otra de las etapas más importantes de su trayectoria comenzó a principios de la década de 1980 cuando, junto a Pipo Cipolatti, fundó Los Twist.
La banda se convirtió rápidamente en una de las propuestas más representativas de la denominada new wave argentina, con un estilo atravesado por el humor, la ironía y una fuerte presencia escénica.
Melingo integró la formación original junto a Eduardo Cano, Fabiana Cantilo, Gonzalo Palacios y Polo Corbella.
El grupo grabó su álbum debut, La dicha en movimiento, bajo la producción de Charly García.
Años atrás, Pipo Cipolatti recordó cómo fue aquella experiencia:
“Todo se hizo en 29 horas y media. A Charly le sobraron unas horas en el estudio y nos llevó derecho a grabar. Hacíamos muchos temas new wave, fue una gran época”.
Ese disco marcó el comienzo de una nueva etapa para el rock argentino junto a bandas como Soda Stereo, Virus y Sumo.
Del rock al tango, aunque él rechazaba esa definición
Aunque gran parte del público lo identificó inicialmente con el rock, Melingo siempre sostuvo que el tango había formado parte de su vida desde la infancia.
En una entrevista publicada por Infobae apenas diez días antes de su muerte explicó:
“No es que del rock me pasé al tango. ¡Es al revés! El tango llegó primero. ¡Mi vieja cantaba tangos conmigo en la panza!”.
También insistía en que la idea de un cambio de género no reflejaba su recorrido artístico.
“¡Ya tengo más años en el tango que en el rock! Me siguen diciendo: ‘¿Por qué te pasaste del rock al tango?’. Y yo digo: ¡No me pasé, yo nací en Parque Patricios!”.
A partir de Tangos Bajos, publicado en 1998, desarrolló una carrera enfocada en una interpretación personal del tango, combinando elementos tradicionales con nuevas búsquedas musicales.
Preparaba un nuevo álbum y un concierto en el Teatro Coliseo
Al momento de su fallecimiento, Daniel Melingo trabajaba en el lanzamiento de Tangos bajos (Rework).
El proyecto reunía nuevas versiones de composiciones propias interpretadas junto a numerosos artistas invitados.
Entre ellos figuraban Pity Álvarez, Fito Páez, Andrés Calamaro, Pablo Lescano, Vinicio Capossela, Juli Laso, Maxi Prietto, Malandro, Stefanie Ringes, Juliette Noureddine y Broke Carrey, entre otros.
Días atrás había explicado el concepto del trabajo:
“En este primer volumen son once artistas que interpretan nuevas versiones de esas canciones icónicas de mi disco Tangos bajos. En total participaron casi cuarenta artistas”.
El lanzamiento estaba previsto para septiembre y sería presentado el 21 de septiembre mediante un concierto en el Teatro Coliseo, acompañado por una orquesta especialmente preparada para esa ocasión.
Sobre ese espectáculo había adelantado:
“Estoy muy feliz de poder presentarlo en el Coliseo acompañado de estos enormes artistas”.
Un documental sobre las raíces afro del tango
Otro de los proyectos que ocupaban al músico era la realización del documental Tangos Bajos.
Durante la entrevista con Infobae explicó que la producción buscaba investigar el origen afro de la música popular argentina.
“El foco es rastrear las raíces negras en nuestra música popular”.
Agregó además:
“Pude filmar testimonios varios de afrodescendientes de la línea colonial, descendientes de esclavos del siglo XVIII”.
El documental llevaba cuatro años de trabajo y contaba con la colaboración de cineastas como Mariano Galperín, Luis Ortega y Lucrecia Martel, según había revelado.
También había lanzado su propio vino
En paralelo con sus proyectos musicales, Melingo había presentado un vino Malbec denominado Tangos Bajos, elaborado junto al productor mendocino Francisco Evangelista.
Consultado sobre esa iniciativa, explicó:
“Es un Malbec 2020 de cosecha pandémica. Estoy muy contento”.
Y agregó que ese emprendimiento representaba su primera actividad fuera del ámbito exclusivamente musical en cinco décadas de carrera.
“Soy una suerte de Charlie Chaplin que canta tangos”
Durante la entrevista concedida a Infobae también reflexionó sobre su vínculo con el público europeo, donde realizaba giras desde hacía más de dos décadas.
Al describir la forma en que desarrolló su interpretación escénica expresó:
“Penetré en el oído de un público local que no entiende lo que yo digo, lo cual me favoreció en desarrollar una gestualidad que antes no tenía: digamos que soy una suerte de Charlie Chaplin que canta tangos”.
La música como forma de vida
A lo largo de la conversación también habló sobre el proceso creativo y la relación entre el artista y sus obras.
En una de las definiciones que dejó sobre la composición sostuvo:
“Cuando la terminamos de grabar, la obra está inconclusa, se termina de anidar en el oído de cada uno que la escucha”.
También explicó cómo entendía su trabajo artístico:
“Hace cincuenta años vivo de la música”.
Y agregó:
“Lo importante es el resultado”.
Un recorrido de más de cinco décadas
La trayectoria de Daniel Melingo incluyó distintas facetas como músico, cantante, saxofonista, clarinetista, compositor, actor y poeta.
Su recorrido atravesó el rock argentino de los años 80, el tango contemporáneo y diversos proyectos experimentales que desarrolló tanto en Argentina como en Europa.
Hasta pocos días antes de su fallecimiento continuaba ofreciendo entrevistas, grabando nuevos materiales y preparando presentaciones en vivo, además del lanzamiento de un álbum, un documental y otros proyectos vinculados con su obra artística.
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