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A las 14 horas, en un campo de juego que reflejaba en varios sectores la lluvia acaecida las horas previas, salían de los vestuarios Bancruz y Racing de Puerto San Julián para definir al campeón de la instancia provincial clasificatoria al regional.
Por el lado de Bancruz, el entrenador Carlos Oliva que venía de hacer su debut frente a Don Bosco de 28 de Noviembre con una goleada memorable de 12 a 1, alineaba en la formación titular a Lucas Kingma en el arco, a Enzo Fuentealba, Mauro Fuentealba, Marcos Giménez y Denis González en la defensa, el capitán Ignacio Montes, Jona González, Jeremías Gallardo y Maxi Díaz en el mediocampo y a la dupla Matías Portillo y Alejandro Ortiz en el ataque.

En tanto que Gastón Cárdenas, técnico de Racing, salía con Ulises Montero en el arco, Nasareno Cofre, Lautaro Bustos, Joel Vera y Mariano Cisnero en la defensa, Santino Basso, Santiago Tapia, Agustín Giménez y Horacio Godoy en el mediocampo y Tito Alfaro y Walter Costas como delanteros.

Y arrancó movida la tarde. Porque a los 3 minutos ya avisaba el equipo visitante con un remate de afuera del área que no llevaba peligro para el arco de Bancruz que respondía inmediatamente con un desborde por derecha de su jugador más rápido Matías Portillo que no llegó a buen puerto. Tan sólo un minuto después, una distracción de la defensa blanca y celeste dejó solo nuevamente a Portillo que mano a mano con el portero definió muy por arriba del arco.
El partido no daba respiro. A la siguiente jugada lo tuvo el 9 bancario Alejandro Ortiz, que no llegó a puntear la pelota antes que la tome el arquero. En ese instante, todo el banco visitante salió despedido por un supuesto golpe del delantero al arquero Montero, que quedó unos minutos tendido en el suelo agarrándose la cabeza. El árbitro principal Francisco Ayala que estaba cerca de la jugada, no lo entendió así y dio continuidad.
A los 10 minutos, Racing pudo hilvanar sus primeros pases y armar una muy buena jugada que terminó con un centro al corazón del área que tras algunos despejes fallidos de la defensa de Bancruz le quedó servida al número 11 Horacio Godoy que en el apuro por definir terminó rematando desviado.

Con un arranque tan movido, ambos equipos necesitaron unos minutos para volver a tomar aire y rearmar su juego. El primero en recuperarse pareció ser Racing, justamente en los pies de su número 11 que hasta el momento era el más movedizo en ataque. Sacándose la marca de encima con un taco, remató con violencia por abajo encontrando la muy buena respuesta del arquero Kingma que terminó poniendo las manos para mandar la pelota al córner. De ese tiro de esquina vendría un cabezazo del 6 Lautaro Bustos por arriba del arco “azzurro”.
Enseguida respondió Bancruz. Un desborde de Portillo muy parecido al anterior, terminó con un remate potente abajo del 7 que esta vez despejó bien el portero Montero.
Recién a los 26 minutos casi llega el primero de Bancruz en los pies de Ale Ortiz, pero la defensa académica logró salvar la pelota en la línea. En los minutos finales, el local parecía acelerar buscando la ventaja antes del final de la primera mitad.
Casi lo consigue a los 35 minutos, con un centro rasante de Portillo nuevamente que recorrió toda el área chica sin encontrar a ninguno de sus compañeros para empujarla. Pero de tanto ir, el bancario tendría recompensa.
Una falta sobre la derecha del campo que terminó en un tiro libre ejecutado con precisión por el 10 Maxi Díaz, encontró al 9 Ale Ortiz en su posición natural de 9 para mandar la pelota al fondo de la red. 1 a 0 y desahogo para Bancruz.

El resultado pareció darle un plus de confianza al equipo de Oliva, que se adueñó en los instantes finales de la pelota y la recuperaba rápido cuando la perdía. De uno de esos robos, llegó la pelota para el 8 Jona González, que en posición de enganche amagó rematar de derecha y se la acomodó para la zurda, dejando desairado a su marcador y rematando con la fuerza justa al ras del piso para quebrar las manos del arquero y gritar el 2 a 0. Un resultado que parecía darle tranquilidad al bancario.
Sin embargo, en tiempo cumplido Racing siguió insistiendo y tras una muy buena jugada en los metros finales, la pelota le quedó picando en el sector izquierdo del aérea grande al 11 Godoy, que apenas levantó la vista y con un zurdazo preciso colocó la pelota al segundo palo del arquero Kingma, dejándolo sin chance alguna. 2 a 1 y al descanso.
Apenas comenzada la segunda mitad, Bancruz dio indicios que intentaría administrar el tiempo de juego en base al resultado, y aprovecharía la desesperación del rival por empatar para intentar liquidar el partido.
Por el lado de Racing, seguía con la misma idea del primer tiempo, pero sus líneas jugaban más adelantadas, aprovechado el buen pie de sus laterales y la profundidad de sus extremos para encarar en los metros finales. Así llegaría la primera jugada de cierto peligro.
Un centro pasado encontró sólo al centro delantero Costas que remató de volea, pero sin la dirección necesaria, por lo que la pelota se fue lejos del arco. Luego de esa jugada, Bancruz pareció ajustar la marca y no darles margen a los volantes de Racing para manejar con tranquilidad la pelota. Eso le permitió ceder la pelota, pero sin pasar mayores sobresaltos.
Recién a los 20 minutos llegaría el primer remate al arco de Bancruz, con un tiro libre al borde del área que ejecutó con Portillo, pero sin peligro para el arquero Montero que contuvo fácil la pelota.
A la siguiente jugada podría haber llegado el empate de Racing, si no fuera por el atajadón de Lucas Kingma que muy rápido de piernas y de reflejos atoró al 11 Godoy sacándole un remate a quemarropa que buscaba destino de red.

De lo que podría haber sido el empate, llegaría el 3 a 1 de Bancruz. Una pelota que fue llevando Bancruz hasta el área de Racing, fue quedando entre las piernas de varios jugadores sin que nadie pudiera quedársela, ni los defensores de Racing para despejarla ni los de Bancruz para rematar, pero con la fortuna para el 9 Ortiz que con puro olfato goleador llegó desde atrás para darle el puntapié necesario. Casi como pidiendo permiso, la pelota entró por el palo más alejado del portero que con fastidio les reclamaba a sus compañeros más decisión para alejar el peligro.
3 a 1 y un grito desaforado muy cerca del banco visitante para el goleador que disputaba sus últimos minutos con la camiseta de Bancruz. Y serían los últimos porque el técnico Oliva luego de esa jugada lo reemplazaría por el flamante refuerzo llegado desde El Calafate Franco Angeli.
Una curiosidad es que Ortiz, que había salido por detrás del arco para que ingrese su compañero, debió dar media vuelta por pedido de la policía y recorrer todo el campo de juego. Lo que no quería la fuerza de seguridad era que el goleador pasase por delante del banco de Racing, por temor a alguna reacción violenta de los visitantes, que habían sentido como una provocación el grito de gol tan cerca.
Lo cierto es que cuando parecía que Bancruz ganaba en tranquilidad por la diferencia de dos goles, llegaría el segundo gol de Racing. Y sería desde un tiro de esquina muy bien ejecutado que encontraba la cabeza del número 6 Lautaro Bustos, que elevándose por encima de todos puso la cabeza para meter la pelota entre el arquero y el travesaño y darle la esperanza del empate a su equipo a los 27 minutos del segundo tiempo.
Y tendría que seguir sufriendo Bancruz, porque unos minutos después, su jugador número 11 Jeremías Gallardo se iría expulsado tras un fuerte planchazo en el área rival que le valdría la segunda tarjeta amarilla.
Y llegaría el primer sobresalto con un jugador menos. Un tiro libre bombeado desde mitad de cancha, que el arquero Kingma calculó mal, encontró a uno de los jugadores de Racing que tal vez sorprendido por la pelota, no pudo darle de cabeza la fuerza necesaria y la defensa de Bancruz terminó salvando en la línea. El banco de Racing reclamó que la pelota había pasado la línea, pero el árbitro apoyado en su asistente de línea dijo un no rotundo.

No hubo tiempo para mucho más. En los minutos de adición, ambos equipos parecieron sentir el desgaste de una final intensa y de un campo de juego muy pesado por la cantidad de agua acumulada.
Para Bancruz, un triunfo que corona no sólo el pasaje directo al regional, sino un proceso que comenzó con Carlos Padín como técnico venciendo a Unión Petroleros Privados, a Hispano, a Boxing y a Newell’s de El Calafate, y en estas dos últimas fechas ya con Carlos Olvida como técnico, a Don Bosco de 28 de Noviembre y ahora a Racing de San Julián en la final, por lo que nadie podrá negar que fue un justo campeón, que supo jugar cada partido como lo ameritaba. Jugando cuando se podía, y metiendo cuando había hacerlo. Incluso pasando la lotería de los penales frente a Hispano.
Un camino recorrido que sin lugar a dudas lo corona como un justo y merecido campeón y que le permitirá afrontar el próximo campeonato regional con jugadores que han demostrado estar listos para la batalla, sea con pelota al piso cuando se pueda, o metiendo y trabando en cada rincón del campo cuando así lo pida el partido.
Por el lado de Racing, que llegaba a esta instancia luego de dejar en el camino a su clásico rival en un duelo de ida y vuelta, ha demostrado ser un equipo con presente pero también con futuro, con jugadores jóvenes que demostraron inteligencia y valentía contra un rival de mayor experiencia. Seguramente, si sigue por este camino, será uno de los grandes animadores del fútbol regional en los próximos años.
Celebra Bancruz, pero no por mucho tiempo, porque el arranque de un nuevo sueño federal está a la vuelta de la esquina. ¡Felicitaciones, campeón!















































































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