EL DESAFÍO FUTURO

Producción, turismo y preservación: ejes que deben potenciarse entre sí

Ariela Ariztizábal, primera presidenta mujer de la Rural Lago Argentino, habló de todo: cómo mejorar la productividad, la comunicación con la sociedad, el ambientalismo, el rol del Estado y cómo hacer para atraer a los jóvenes a la actividad rural.

Por Juan I. Martínez Dodda


Cuarta generación de productores viviendo y produciendo en Santa Cruz, Ariela Ariztizábal se convirtió semanas atrás en la primera presidenta mujer de la Sociedad Rural Lago Argentino (SRLA). En diálogo con Santa Cruz Produce, analizó los desafíos de la ruralidad santacruceña y compartió las estrategias para potenciar la actividad.

Ariztizábal tiene una vida gremial activa, además es secretaria de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), forma parte del Comité Ejecutivo del Instituto de Promoción de la Ganadería de Santa Cruz, participa del Grupo de Mujeres de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) y de la Mesa de Género del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).

 

Se la escucha preocupada por la cantidad de cosas que hay por delante, pero también se la descifra entusiasmada.

Mis objetivos están puestos en la mejora continua de la actividad ganadera provincial, poniendo al alcance de los productores las herramientas para lograrlo”, resumió Ariztizábal.

 

En lo estrictamente técnico, uno de sus desvelos es “optimizar los porcentajes de parición” pero, para ello, es clave “mejorar el estado corporal de vacas y terneros para que puedan soportar mejor los embates climáticos con inviernos crudos y épocas de sequía”.

Muchas veces es mejor tener un stock de animales más reducido, pero con mejor estado corporal, que más extenso y con magros 50-55% de preñez, porque las sequías o los inviernos crudos dejan a las vacas sin el pasto suficiente para preñarse y luego amamantar a su cría”, relató Ariztizábal.

Para eso, están trabajando con el INTA para armar estrategias de producción de reservas forrajeras en algunas parcelas pequeñas con riego, que aseguren la provisión de pasto ovillo, raigrás o trébol en épocas donde escasea el pasto.

En lo que respecta a la suplementación animal en tiempos climáticamente complejos, la construcción de los Silos del puerto de Punta Quilla se ve con entusiasmo: “Permitirán obtener granos a un costo de flete más económico”.

 

Campo y sociedad

La relación entre los que están o viven del campo y los ciudadanos es algo a mejorar, entiende la dirigente. “El productor pasa mucho tiempo en el campo, baja al pueblo para abastecerse e interactúa poco con la ciudad”.

Y para empezar a subsanar esto, una vez que pase la pandemia, el proyecto es que “alumnos de escuelas primarias puedan visitar el campo para conocer lo que se hace, tener contacto con una oveja o una vaca de cerca, y de esta manera estaremos creando conciencia, dejando una semilla en esos niños que luego serán adolescentes y jóvenes a los que les llegará mucha información sobre el campo y los productores y al menos tendrán herramientas para analizar mejor esa información”, dijo Ariztizábal.

 

Es responsabilidad del sector gestionar estos acercamientos para ir revirtiendo lentamente esa situación”.

Siguiendo la línea de trabajo con los niños, otra de las ideas que tienen en la Rural Lago Argentino es armar un centro de interpretación orientado a alumnos de jardín, primaria y secundaria, para mostrar también allí lo que se hace en el campo.

Para achicar la brecha hay que fomentar el diálogo, la comunicación permanente, y la Rural tiene que ser una institución de puertas abiertas para toda la comunidad, en algún momento fue un núcleo cerrado, pero eso es parte del pasado”, apuntó.

 

Los jóvenes y el campo

Otra de las preocupaciones de la ruralidad en general es cómo seducir a las nuevas generaciones que cada vez más prefieren quedarse en los pueblos y ciudades en vez de trabajar en el campo.

“Hoy un maxi kiosco en cualquier pueblo es más rentable que un campo de 3.000 ovejas en la meseta de la provincia, y nosotros tenemos que revertir esa ecuación”, disparó Ariztizábal.

Si no podemos acercarnos en el campo a la calidad de vida que una persona tiene en la ciudad va a ser muy difícil atraer a los jóvenes, porque el gas es carísimo, la conectividad es inexistente en muchos lugares, y la vida es dura, con esas condiciones es imposible que ese empleado quiera que su hijo siga trabajando en el campo el día de mañana”, opinó.

 

El productor rural “no debe ser el factor de corrección” de los errores ambientales cometidos

 

Pensando en el bienestar de la gente que trabaja en el campo, en 2020 la Rural organizó una capacitación para empleados rurales con el equipo del doctor Diego Grimaldi con instrucciones para hacer RCP o Reanimación Cardiorespiratoria, una técnica que puede salvar vidas en el campo, hasta que llegue un médico.

Además se hizo un convenio con un club de campo hípico para desarrollar equinoterapia para personas con discapacidad. “Nos llena de orgullo poner la estructura de la institución para un fin social que mejora la calidad de vida de muchas familias en nuestro pueblo”, dijo Ariela.

 

Ambientalismo

Hay muchas de ONGs en el mundo que atacan al productor rural, que han hecho desastres ecológicos en otras partes del mundo, y hoy vienen a comprar tierras en Argentina a un valor muy bajo, las sacan de producción, las dejan como área de preservación, generando más gasto para el Estado, y eso les da a ellos bonos verdes para seguir haciendo desastres en otros sitios”, lamentó la titular de la Sociedad Rural de Lago Argentino.

Monte León es lo más gráfico, era un campo sumamente productivo que generaba recursos y mano de obra y hoy es un parque nacional cerrado al público que ni si quiera se lo puede visitar, y no genera nada”, lamentó.

“La producción, el turismo y la preservación tienen que ir de la mano y deben potenciarse entre sí”, opinó. Y agregó: “El productor rural no tiene por qué ser el factor de corrección de los errores que se han cometido en temas ambientales, más bien debería ser tomado como un aliado para empezar a revertir esa situación”.

Según Ariztizábal, el guanaco, que muchos productores ven hoy aún como una amenaza, puede ser un recurso económico extra si se encuentran los canales adecuados para el encierre, esquila y faena. “Los productores pueden ponerse en contacto con el Consejo Agrario, para darle curso al aprovechamiento de este recurso”, alentó Ariztizábal.

 

Conectar al campo con la ciudad y atraer a los jóvenes, un objetivo a cumplir

 

Por otra parte reconoció que ha habido sobrepastoreos, pero que “no se puede hacer responsable hoy a pequeños productores de lo que se hizo hace 80 años, porque el Estado también fue parte de aquello, al entregar los campos para pastoreo sin evaluar aguadas, invernada y veranadas, por eso hoy tenemos que trabajar todos para revertirlo y el Estado debe estar adentro”.

Es gestión, gestión y más gestión para mejorar la producción, la calidad de vida en el campo, la rentabilidad, las instituciones y la comunicación con la sociedad”, cerró Ariela Ariztizábal.


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