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El regreso a casa de una familia santacruceña, que se encontraba retornando desde Neuquén hacia la localidad de Los Antiguos, terminó de manera abrupta y dramática en la tarde del martes, cuando el vehículo que los transportaba volcó en un tramo de la ruta nacional 250, en el Valle Medio de Río Negro. A pesar de la magnitud del accidente, afortunadamente, los tres ocupantes del automóvil resultaron con heridas leves.
El accidente ocurrió cerca de las 18 horas, en las cercanías de Pomona, sobre el kilómetro 207 de la ruta nacional 250. La familia, integrada por un hombre de 59 años al volante, su esposa de 57 y su hijo de apenas 9 años, transitaba por este sector con la esperanza de pronto regresar a su hogar en el sur, después de haber pasado unos días en la provincia de Neuquén. Sin embargo, la lluvia torrencial que caía en la zona y la acumulación de agua sobre el asfalto hicieron que el conductor perdiera el control del Toyota Etios en el que viajaban.
El agua acumulada en la ruta y las condiciones meteorológicas extremadamente adversas fueron las causantes del accidente. A esa hora, las lluvias intensas caían con fuerza sobre la región, lo que generó una capa de agua en el pavimento, haciendo que los neumáticos del vehículo perdieran adherencia, lo que dio lugar al fenómeno conocido como “aquaplaning“.
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios del norte de la patagonia, se pudo saber que el impacto fue de gran magnitud: el vehículo volcó a varios metros de la ruta, dando tumbos hasta detenerse en un campo a la vera del camino. A pesar de lo dramático de la escena, la familia santacruceña tuvo una suerte increíble: los tres ocupantes lograron salir con vida y solo sufrieron heridas leves. El hombre al volante y su esposa fueron atendidos rápidamente por los equipos de salud de la zona, que llegaron al lugar poco después del siniestro. El niño, afortunadamente, no sufrió lesiones graves.
En el lugar trabajaron intensamente los equipos de Seguridad Vial de Pomona, que fueron los primeros en llegar al sitio para garantizar la seguridad de la zona y asistir a los heridos, y el personal de Salud de la localidad, que brindó atención médica de emergencia. La rápida intervención de ambos grupos de trabajo resultó clave para que los miembros de la familia pudieran recibir atención de manera oportuna, evitando que el cuadro fuera aún más grave
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