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Por primera vez en mucho tiempo se filtró lo que dijo el presidente Javier Milei en una reunión de Gabinete. Es el resultado de una semana de rebelión silenciosa entre los ministros y en vivo, ante las cámaras de televisión, de la senadora que saltó del PRO a La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, por la demora del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en presentar su declaración jurada. La actitud que desde la Casa Rosada intentan minimizar, es un desafío a la autoridad del líder del partido, y peor aún, de “El Jefe”, Karina Milei.
Es la gran incógnita sobre el desenlace de la secuencia política de la semana para comprar “pochoclos”, sino fuera por que la situación económica aprieta los bolsillos. La duda sobre qué hará la hermana del Presidente con esta insubordinación de Bullrich convive con qué tan masiva será la marcha federal que convocan las universidades para el martes 12.
“Está todo bien con Pato“, insistió el fin de semana a La Opinión Austral una importante fuente de la Rosada. Las caras en esos pasillos, en los pocos por los que puede ya caminar la prensa acreditada, son de agotamiento y cierto pavor. El silencio se impone en los depachos, tal cual ocurrió en la conferencia del cierre de la semana, cuando Adorni y dos ministros más no negaron que existan sobresueldos en la gestión nacional.
Días de trueno: contratista, desmentida, apurada de Bullrich y más
Son días difíciles y la tormenta se asemeja a la de la previa electoral, aunque el dólar está quieto, un detalle insoslayable que evita la crisis. Adorni había logrado arrancar el lunes con una conferencia en la que evitó responder sobre su patrimonio “para no entorpecer la causa judicial“; pero segundos de finalizada explotó la declaración del contratista Matías Tabar.
El arquitecto declaró bajo pena de cometer delito de falso testimonio que Adorni le pagó 250 mil dólares en efectivo y sin factura por los arreglos de su casa en el country Indio Cua ubicado en el Gran Buenos Aires. Para gran parte del gabinete, que venía cumpliendo a rajatabla la orden de Karina Milei de mostrar un respaldo alineado alrededor de su hombre de máxima confianza, tal cual ocurrió en el Congreso, fue la gota que rebalsó el vaso.

Para Bullrich, una experimentada dirigente que sabe lo que es estar en un gobierno asediado por el malestar social y mediático, fue un límite. Habló con el Presidente, le pidió reacción para atajar la caída de la confianza que se está gestando desde que se supo que la esposa del Jefe de Gabinete viajó en el avión presidencial a Nueva York.
Ella estaba en Chile, él a punto de viajar por cuarta vez en el año a los Estados Unidos. Lo revelado por el contratista que Adorni desmintió a su círculo más cercano, según pudo saber este medio -todavía no habían trascendido las fotos de la cascada, la parrilla y otras refacciones-; no movió un ápice a Milei de su posición.
Ante esta actitud, la actual jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado con mandato hasta 2031 se sentó con el periodista Eduardo Feinmann y presionó al Presidente delante de las cámaras de televisión. Un acto de clara insubordinación a la conducción que ejerce Karina Milei, al mando de la estrategia del gobierno en las reuniones mesa política.

Los Milei detectaron la jugada de la aliada que aportó sus votos para garantizar el triunfo en el balotaje del 2023 y no se quedaron quietos. Decidieron, primero, ocultar el enojo. El líder libertario dio una entrevista un poco a las apuradas desde Los Ángeles, mientras esperaba que le den pista al ARG01. Estaba con el ministro de Economía Luis Caputo y el canciller Pablo Quirno.
Milei hizo dos cosas: asegurar que “Patricia dijo simplemente lo que ya sabíamos, que en los próximos días Manuel va a presentar su declaración jurada” (cerca de Adorni aclararon que con suerte será en los próximos 20); y reiteró una cerrada defensa de Adorni.
La contundencia de Milei fue tal que el Jefe de Gabinete dijo luego en una charla con Alejandro Fantino que estaba fuertemente conmovido por cómo habló de él quien es su amigo, desde antes de llegar a la Rosada.
Shock en Casa Rosada por la pregunta por sobresueldos
Como si todo eso no fuera poco: faltaba el viernes de conferencia en la Casa Rosada y de reunión de Gabinete Nacional, el reencuentro cara a cara de Milei, Bullrich, Milei, Adorni. No hubo foto.
La primera parte fue una Sala de Prensa llena. Adorni aclaró que no respondería preguntas, pero sí los ministros Caputo y Alejandra Monteoliva (Seguridad) que tenían anuncios para hacer. Los acreditados, grupo del que participa este medio, acordaron previamente no aceptar reglas de agenda cerrada y hacer uso de la libertad de prensa.

Caputo estaba allí para anunciar el “SuperRIGI”, un régimen de fomento a inversiones en minería, hidrocarburos, agro y otros, según lo presentó. Pero debió responder sobre lo que se rumorea que dice a puertas cerradas en su despacho. “¿Tiene efecto en la economía y en el Riesgo País la situación de Adorni?” Negado. “Ese índice no baja por el riesgo kuka, si bien las posibilidades son mínimas, existen”, respondió.
El ministro se explayó y compartió una anécdota imperdible de su viaje a Los Ángeles con Milei que un poco contradice que el escándalo de Adorni no tenga impacto en la economía: “Un inversor literalmente se rió en confianza del tema con nosotros. Nos dijo que qué nos pasa en la Argentina que creen que se va a decidir algo sobre una inversión en función de si el jefe de Gabinete tiene una diferencia de una almohadilla que no sé qué… claramente no tiene ningún sentido“.

La tensión en el salón lleno de cámaras oficiales se palpaba en el aire. A Monteoliva que estaba allí para anunciar una importante incautación de droga en Santa Fe, la acompañaron varias autoridades uniformadas de la Policía Federal.
Otro acreditado igual preguntó a los tres: “¿Cobran sobresueldos o han recibido sobresueldos a lo largo de la gestión?“
La cara de Adorni y los dos ministros bajo los reflectores de luz blanca y la de los colaboradores detrás de cámara fue de shock total. No había reacción preparada para atajar esa versión que empieza a posarse sobre la Sede del Ejecutivo Nacional. Adorni se quejó de inmediato de que los periodistas no acataron la consigna. Caputo hizo una mueca de aparente sonrisa y deslizó: “Qué es esa pregunta… tan… Dios mío“.
No fue negado. Las dudas sobre cómo solventaron Adorni y su esposa todos los supuestos gastos, más los compromisos de deuda que tendrían por delante abren la puerta a múltiples especulaciones. Es lo que Bullrich, que supo construirse un perfil de lucha contra la corrupción, quiere evitar.
“A los gritos”, dicen que dicen en la reunión de Gabinete
Terminada la conferencia, Adorni y los dos ministros se trasladaron al Salón Eva Perón para la reunión de Gabinete. Allí estaban ya los Milei, el asesor Santiago Caputo, el titular de la Cámara de Diputados Martín Menem y todo el resto de los ministros.
Milei habló la primera media hora. “Prefiero perder la elección a echar a una persona honesta“, les habría dicho encendido y elevando la voz. “Al que no le gusta, se va”. Las dos frases las habrían filtrado desde las filas del bullrichismo. Una actitud intolerable para Karina Milei, por cómo la representan los que suelen atribuirle el rasgo de “inclemente”.
Mientras la secretaria general de la Presidencia decide si tendrán consecuencias los actos de Bullrich, el gobierno no duda en tirar de la cuerda de la paciencia social. Desde Jefatura de Gabinete se informó que Adorni expuso en esa reunión “sobre el plan de gestión 2026/27″. Se firmó más motosierra: “reestructuración presupuestaria con retiros voluntarios y desvinculaciones en organismos públicos con objetivo a fines de mayo”.

Se vienen más despidos en la administración pública. Además de hablar de Adorni, Milei dijo qué piensa del desempleo y los salarios desde Los Ángeles, en diálogo con La Nación+: “Eso de que crece el desempleo es falso”. “El único que perdió salario es el del sector público, o sea que el ajuste se lo puse a la casta. Los salarios de los informales le vienen ganando por goleada a los reales. Los formales están empatados“.
Las universidades públicas convocaron este martes a una marcha federal. La CGT anticipó que se suma. La cara de ese ajuste que incluye a sueldos de docentes y no docentes también la puso Adorni en la conferencia al ratificar “el compromiso inquebrantable con el equilibrio fiscal, por eso considera suspendida la cautelar por la Ley de Financiamiento”. No la cumplirá hasta que se expida la Corte Suprema.
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