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La etapa decisiva del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan comenzó a desarrollarse en Río Gallegos con los alegatos de las partes y con una fuerte expectativa de los familiares de los 44 tripulantes fallecidos. En ese contexto, la abogada Valeria Carreras, representante de la querella mayoritaria, aseguró que las pruebas reunidas durante años de investigación son “suficientes para alcanzar una sentencia condenatoria” y sostuvo que las familias necesitan finalmente una respuesta de la Justicia.
En diálogo con LU12 AM680, la letrada destacó que el proceso judicial ingresó en una instancia clave luego de años de espera. “Las cosas no pueden eternizarse y si hay algo que no podía eternizarse era la espera de las familias por justicia”, afirmó.
Carreras recordó que los alegatos comenzaron con la exposición del Ministerio Público Fiscal el lunes y continuaron con la presentación de las querellas, este martes. Explicó además que, tras un receso y las exposiciones de las defensas, el Tribunal Oral Federal podría dar a conocer un veredicto durante las próximas semanas.
“Nosotros consideramos, como lo dijimos hoy, que con la cantidad de hechos probados que tenemos tiene que haber sentencia condenatoria”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la postura de la querella no surge de una interpretación aislada, sino que encuentra respaldo en distintas instancias judiciales y administrativas que analizaron la tragedia.
“Ya hubo una jueza de primera instancia en Caleta Olivia (NdR: por Marta Yañez, juez federal) que terminó y pensó lo mismo que nosotros. Ya hubo tres jueces en Comodoro Rivadavia que pensaron y opinaron lo mismo y vieron las mismas pruebas. Ya hubo un consejo de guerra que incluso destituyó a uno de los acusados. También hubo una comisión bicameral del Congreso y un informe del Ministerio de Defensa que llegaron a las mismas conclusiones”, enumeró.
La representante legal de la mayoría de las familias sostuvo que las expectativas están centradas en lograr una condena para los acusados y señaló que los allegados de los tripulantes llevan casi una década esperando una definición judicial.
“Realmente estamos esperanzados. Las familias necesitan tener un cierre. Son muchos años de espera y mucho dolor por la pérdida de un ser amado”, expresó.
“Cinco años es poco, pero es lo que permite la acusación”
Consultada sobre el pedido de penas de hasta cinco años de prisión efectiva, Carreras reconoció que tanto ella como los familiares consideran que la sanción resulta insuficiente frente a la magnitud de la tragedia.
“Los familiares de los tripulantes consideran que cinco años es poco. Yo también”, afirmó en referencia a la pena solicitada para los cuatro exjefes de la Armada Claudio Javier Villamide, Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa, por el hundimiento del submarino.
Sin embargo, explicó que las limitaciones legales derivan de la figura penal que finalmente llegó a juicio.
“En 2019 pedimos imputarlos por homicidio con dolo eventual y eso hubiese significado penas de hasta 25 años. El problema es que nos lo rechazaron dos veces. No podíamos generar ninguna otra cuestión que no fuera esta. Esta es la del estrago culposo, cuya pena máxima son los cinco años”, detalló.
“Hay que seguir con lo que uno tiene en la mano. Bueno, lo que tenemos en la mano es esto. Y esto es por lo que luchamos”, agregó.
La querella pidió cinco años de prisión efectiva para los cuatro principales acusados de la causa, una postura que coincide con el máximo previsto para la figura penal que se juzga.
“Los mandaron al muere”
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Carreras fue consultada sobre las condiciones en las que navegaba el submarino antes de desaparecer el 15 de noviembre de 2017.
“No estaba en condiciones. Los mandaron al muere. Los mandaron atados con alambre”, respondió.
La abogada cuestionó además las decisiones tomadas por los mandos luego de que el submarino informara problemas a bordo.
“Después no reaccionaron cuando el submarino llamó ocho horas antes y dijo que tenía principio de incendio. No hicieron lo que debían hacer”, afirmó.
Durante el juicio, los magistrados realizaron una inspección al ARA Santa Cruz -nave similar al San Juan- para comprender mejor las condiciones de operación de un submarino. Para Carreras, ese paso fue una señal positiva.
“Que los jueces se hayan tomado el trabajo de ir a ver un submarino igualito al ARA San Juan me da una buena señal. Se han dado cuenta de lo que es ir en esa lata”, expresó.
Y agregó: “La tripulación era profesional, pero si no le brindamos las condiciones de seguridad mínimas, obviamente que es una trampa mortal. Como si fuera un avión sin motor”.
El dolor de las familias
Carreras relató que muchas de las familias siguieron los alegatos y revivieron, una vez más, cada uno de los episodios que precedieron al hundimiento.
“Hoy realmente estaban muy conmovidos porque cuando uno alega vuelve a repetir todo lo que pasó”, señaló.
Según contó, algunos familiares lloraban mientras escuchaban la reconstrucción de los hechos.
“Algunas me decían: estamos llorando. Y otras me decían: qué suerte que están ustedes allá diciendo todas las verdades que nosotros sabemos del submarino”.
La letrada remarcó que el juicio tiene para los allegados un valor que va mucho más allá de una eventual condena penal.
“Están esperanzadas y también decididas a que este es el final que necesitan para poder hacer un duelo”, explicó en diálogo con “La Decana de la Patagonia“.
Luego recordó una de las situaciones más dolorosas que atraviesan los familiares desde hace casi nueve años.
“No se olviden que son personas que no tienen una tumba donde llevar una flor. Seguir con esta herida abierta les provocaba un dolor multiplicado”.
La posibilidad de una absolución
Aunque la querella se muestra confiada respecto del resultado, Carreras admitió que una eventual absolución sería devastadora para quienes perdieron a sus seres queridos.
“Sería un golpe más para las familias”, afirmó.
Y fue todavía más contundente: “No solamente se los mandaron a la muerte, sino que pisotean su memoria y todo vestigio de justicia en este país”.
La abogada recordó además que los familiares también fueron víctimas de maniobras de espionaje ilegal mientras reclamaban respuestas por la desaparición del submarino.
“No se olviden que también a estas familias les hicieron espionaje”, señaló.
Más allá del resultado final, Carreras consideró que el proceso judicial puede marcar un precedente importante para las Fuerzas Armadas.
“Este no es un ataque a la Armada. Son cuatro hombres de la Armada”, aclaró.
Sin embargo, sostuvo que la causa puede generar cambios profundos en los mecanismos de control y responsabilidad dentro de la institución.
“Es un juicio que a la Armada le va a hacer recapacitar en un montón de cosas. Ya nadie va a firmar tan livianamente una orden de zarpar si un material no tiene las condiciones necesarias”, afirmó en el cierre.
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