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Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) informó que tomó conocimiento de los resultados de las pericias realizadas en el marco de la investigación por el descarrilamiento del tren que traslada carbón, ocurrido el pasado 7 de octubre en inmediaciones de la Estación Ingeniero Cappa.

A través de un comunicado difundido este lunes 2 de noviembre, la empresa estatal señaló que los informes elaborados por la Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional, a requerimiento de la Fiscalía interviniente, identificaron un elemento metálico que no pertenece a los componentes de la infraestructura ferroviaria ni al material rodante que se encuentra actualmente en uso.

El tren descarrilado y la denuncia presentada en la Justicia Federal.

Según precisó YCRT, esa pieza podría corresponder a un componente de una locomotora antigua. Además, los peritos relevaron marcas tanto en el objeto encontrado como en el riel y en una de las ruedas de la locomotora, que resultaron compatibles con una posible intervención del elemento en el inicio del descarrilamiento.

La empresa, que participa en la causa como parte querellante, aclaró que todavía resta establecer cómo llegó esa pieza a las vías. Esa circunstancia forma parte de las cuestiones que deberá esclarecer el Ministerio Público Fiscal.

Qué encontraron las pericias de la Policía Federal y Gendarmería

Uno de los puntos centrales del informe comunicado por YCRT es que, en el tramo de vía inspeccionado antes del lugar del descarrilamiento, no se encontraron faltantes ni daños en los elementos de fijación de los rieles.

El elemento ferroviario hallado sobre la vía que YCRT analiza como posible causa del descarrilamiento.

En concreto, los peritos no constataron faltantes de eclisas, tornillos ni tirafondos. Tampoco detectaron deformaciones en la posición de los rieles y señalaron que el cambio de vía se encontraba en buen estado de conservación.

El hallazgo más relevante se produjo en el sector donde comenzó el descarrilamiento. Allí se encontró un elemento metálico que no corresponde a componentes de la infraestructura ferroviaria ni al material rodante actualmente en funcionamiento.

Así quedó la locomotora luego de descarrillar mientras se dirigía al puerto de Punta Loyola. FOTO: GOBIERNO

De acuerdo con la descripción incluida en el comunicado, podría tratarse de una pieza perteneciente a una locomotora antigua. Sin embargo, YCRT aclaró que todavía no se determinó cómo llegó el objeto hasta ese punto de la vía ni quién pudo haberlo colocado.

La empresa aseguró que continuará colaborando con las autoridades judiciales para aportar toda la información que sea requerida.

El descarrilamiento ocurrió cuando transportaban 600 toneladas de carbón

El episodio se produjo el miércoles 7 de octubre, cuando una formación ferroviaria de YCRT se dirigía desde Río Turbio hacia Punta Loyola, en el marco de las operaciones de transporte de carbón destinadas a cumplir compromisos comerciales.

La formación trasladaba aproximadamente 600 toneladas de carbón distribuidas en unos 37 vagones. El siniestro ocurrió en inmediaciones de la Estación Ingeniero Cappa, a unos 180 kilómetros de Río Gallegos.

Así quedó la locomotora luego de descarrillar mientras se dirigía al puerto de Punta Loyola. FOTO: GOBIERNO

Como consecuencia del descarrilamiento, la locomotora terminó volcada y tres vagones resultaron afectados: dos volcaron y otro quedó fuera de las vías.

Los trabajadores Cristian Arias y Ariel Romano, quienes viajaban en la formación como conductor y ayudante, sufrieron golpes y fueron trasladados para recibir atención médica. Posteriormente, ambos recibieron el alta, con contusiones y hematomas, sin lesiones de gravedad.

En las primeras horas posteriores al accidente, el interventor de YCRT, Pablo Gordillo Arriagada, había señalado que el estado de las vías y la presencia de un elemento extraño eran dos aspectos centrales para determinar qué había sucedido.

En diálogo con LU12 AM680, explicó que las primeras revisiones no habían detectado roturas que permitieran explicar el descarrilamiento.

“No había nada roto”, afirmó el funcionario, quien también describió las marcas que habían observado en el sector: “una especie de mueca, de un golpe de lo que podría haber sido el impacto de la rueda sobre algo”.

Sobre el elemento encontrado, lo describió como una pieza ferroviaria antigua, “como una especie de llave muy dura”. En ese momento, la hipótesis de la empresa era que podría haber sido colocada sobre la vía para provocar el descarrilamiento.

YCRT había advertido sobre un posible sabotaje

Desde el primer momento, la empresa estatal planteó la posibilidad de que el hecho no hubiera sido un accidente operativo y solicitó la intervención de la Justicia Federal para determinar las causas.

El 8 de octubre, YCRT amplió la denuncia presentada ante la Justicia Federal y pidió medidas para preservar las pruebas y avanzar con los peritajes sobre el elemento metálico encontrado en el lugar.

“Los conductores dicen que la vía es como que se abrió”, explicó Pablo Gordillo. (FOTOS: TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL).

La presentación sostenía que los primeros indicios permitían presumir una posible acción intencional. También solicitaba establecer cómo había llegado esa pieza a las vías y quiénes podían ser los responsables.

La preocupación de la empresa estaba vinculada tanto con el riesgo al que habían quedado expuestos los trabajadores como con las consecuencias sobre el funcionamiento ferroviario y la producción carbonífera.

Gordillo había advertido, además, sobre la necesidad de determinar si quien hubiera intervenido tenía conocimientos específicos sobre el funcionamiento ferroviario.

«Lo que más nos preocupa es que, de comprobarse que ese elemento fue el que ocasionó el descarrilamiento, el responsable es alguien que conoce cómo se descarrila un tren, no es algo casual», sostuvo durante la entrevista con radio LU12 AM680.

Otro de los aspectos que había señalado el interventor era que el sector donde ocurrió el siniestro había sido inspeccionado pocos días antes. Según explicó, los controles no habían detectado anomalías y la locomotora había realizado pruebas en ese tramo durante las semanas anteriores.

También indicó que se trata de una zona de difícil acceso, sin un sistema propio de videovigilancia de YCRT, por lo que la investigación debía establecer quiénes habían podido ingresar al lugar.

Claudio Vidal había hablado de sabotaje tras las primeras pericias

El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, también se había pronunciado sobre el descarrilamiento y reclamado que la investigación judicial avanzara hasta identificar a los responsables.

La ministra de Gobierno, Belén Elmiger, en las pericias en YCRT, junto al gobernador Claudio Vidal. FOTO: GOBIERNO

El 11 de octubre, después de visitar el sector donde se realizaron las pericias federales, sostuvo que los primeros resultados apuntaban a una acción deliberada.

“Según el equipo técnico, los peritos nos informan que esto fue sabotaje, que era lo que se suponía desde el primer momento”, expresó el mandatario provincial.

Vidal remarcó que el episodio había puesto en riesgo a los trabajadores y podía afectar el proceso de recuperación de la empresa estatal.

“Podemos estar de acuerdo o no estar de acuerdo en un montón de cosas, pero acá se metieron con la vida de los trabajadores y con una actividad, con una empresa que es todo para Río Turbio y para 28 de Noviembre”, manifestó.

Claudio Vidal: “Con la vida de nuestros trabajadores no se juega. Y con el futuro de YCRT y de Santa Cruz, tampoco”.

El gobernador también había vinculado la gravedad del hecho con el momento productivo que atravesaba YCRT. Según explicó, la empresa contaba con una oportunidad comercial importante a partir de un contrato de venta de carbón y buscaba recuperar su capacidad de transporte ferroviario.

En ese contexto, señaló que la locomotora involucrada era la única que se encontraba operativa y que los trabajadores habían dedicado casi dos meses a ponerla en condiciones.

“Era la única locomotora que estaba funcionando. Me comentaban los operarios que estuvieron durante casi dos meses trabajando para dejar esta locomotora en condiciones y pasó lo que pasó”, afirmó.

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