“Un paraje abrigado resultó una caleta pequeña”, es la descripción del teniente Exequiel Guttero. Al inicio fue puerto, luego nació el mar, devino el asentamiento y luego las actividades productivas y el crecimiento. Desde el 13 de diciembre de 1969, El Gorosito es su símbolo característico, que este año cumple 50 años.

El
teniente de navío Exequiel Guttero debía viajar desde Comodoro Rivadavia hacia
Bahía Lángara, en busca de un puerto natural en el que desembarcar materiales
para la red telegráfica patagónica. Debió volver en dirección a las playas
próximas al cerro Pan de Azúcar. El 26 de mayo de 1901, desembarcó en una
caleta abrigada que denominó Olivia.
El 11 de
julio de 1921, el presidente de la Nación, Hipólito Yrigoyen, decretó que la
Dirección de Tierras del Ministerio de Agricultura reservara tierras para
pueblos y colonias. Caleta Olivia figuraba como población estable y le fueron
asignadas 600 hectáreas. Por esa razón, durante la mayor parte de su historia,
la fecha se consideró “fundacional”.
No
obstante, en 1971, bajo la intendencia del escribano Guillermo Palacios, una
investigación histórica halló el telegrama mediante el cual quedaba inaugurada
la oficina telegráfica, con fecha 20 de noviembre de 1901. Asimismo, también el
16 de noviembre surge como fecha posible de inauguración, por lo que el
telegrama sería tardío. El Decreto Provincial Nº 209, del 13 de febrero de
1975, establece el “feriado fundacional” del día 20.
El Gorosito es característico
El 13 de
diciembre, el Monumento al Obrero Petrolero cumple 50 años de su creación, por
el escultor Pablo Daniel Sánchez y el topógrafo José Cifuentes. Es espectador
de la historia contemporánea de los últimos 50 años.
Dicho
monumento mide 13 metros de altura y rinde homenaje al obrero petrolero. Se
inauguró el 13 de diciembre 1969, en la intersección de las avenidas Güemes,
San Martín, Senador Ramón Almendra, Eva Perón, Lisandro de la Torre e
Independencia.
A casi
medio siglo, su color cambió en repetidas oportunidades, no así la
representación del trabajador esforzado y la producción energética nacional.
En su
base se encuentran placas alusivas en homenaje a los pioneros del petróleo en
la Patagonia, Fuchs y Beghin; a los caídos en cumplimiento del deber; a las
instituciones que posibilitaron la obra; a las colectividades extranjeras, y a
las asociaciones provincianas y centros vecinales.
Su torso
desnudo representa al hombre en supremo esfuerzo y la mirada hacia el norte
muestra la actitud del obrero expresando lo que la Patagonia le entrega al país:
la riqueza de su suelo.
Primeros pobladores
Los
registros públicos de la época mencionan a varias familias que se asentaron en
el “caserío” desde antes de la fecha fundacional. Tal es el caso de los
pobladores Ernesto Romberg y Francisco Rodríguez Melero.
Luego,
durante los primeros 20 años, hicieron lo propio junto a sus familias: Manuel
Rodríguez Melero, Juan Madroñal y María Rodríguez Melero; Pedro Flue Laberé y
Edelmira San Juan; Eugenio Siekmann y su esposa Catalina; Pedro Etchechurry y
Luisa Altuna; Juan Fontan Salaberry y Adela Maimó; Magnus Fratzscher Evert y
Hedda Brandt; Max Kleine; la familia Wasmuth; Esteban Mantecon; Bernardino Del
Hoyo; Gabino Rebanal y Teodocia Andrés; Urbano Alonso Calvo y María Murillo;
José María Rivera y Dolores Miragaya; Pedro Maimó y Magdalena Avila; Juan Maimó
y Eduviges Avila; Ceferino Ardura, y Saturnino López y María Díaz.
Oro blanco y oro negro
A finales
del siglo XIX, la actividad principal de la zona era la ganadería ovina. La
lana era embarcada por el puerto instalado en la caleta descubierta por
Guttero. Por esa época la ganadería y las estancias en general estaban en
crecimiento.
Por otra
parte, tras buscar petróleo desde 1921 en el territorio circundante al caserío
de Caleta Olivia, y su posterior traslado a 15 kilómetros tierra adentro, en
1944 brotó el petróleo en Cañadón Seco. Se trató del pozo 0-12, de 1.000 metros
de profundidad, situado en la estancia la Adelaida, que era propiedad de los
primeros pobladores Urbano Alonso Calvo y María Murillo.
La
actividad originó la construcción de nuevos barrios y la gran convocatoria
laboral provocó el arribo de ciudadanos de distintas provincias del país, en
particular del noroeste (NOA).
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