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Bancruz todavía disfruta de una conquista que devuelve al club a los primeros planos del fútbol santacruceño. El equipo bancario derrotó 3-2 a Racing de Puerto San Julián en una final intensa, disputada bajo condiciones climáticas adversas y con todos los condimentos propios de una definición, y consiguió el pasaje directo al próximo Torneo Regional Federal Amateur.
Apenas unas horas después de la consagración, el director técnico Carlos Oliva y el capitán Ignacio Montes visitaron los estudios de LU12 AM680 para repasar lo ocurrido y hablar de un logro que, para ambos, representa mucho más que un resultado deportivo.
Oliva asumió la conducción de Bancruz en la recta final del torneo, después del proceso iniciado con Carlos “Pachín” Padín. Su llegada se produjo cuando ya no había margen para especulaciones: quedaban los partidos decisivos y el objetivo era uno solo.
“Es un desafío grande porque era un fierro caliente en esta altura del torneo, donde por ahí se están jugando las instancias finales”, reconoció el entrenador, quien contó que había mantenido conversaciones con el club a comienzos de año, aunque en ese momento no habían logrado llegar a un acuerdo. La posibilidad finalmente apareció en plena competencia y Oliva aceptó el desafío.

Su estreno se produjo ante Don Bosco de 28 de Noviembre y luego llegó la final ante Racing de Puerto San Julián. “Contento de estar en ese proceso”, resumió el entrenador.
El partido ante Racing no fue sencillo. El estado del campo de juego, afectado por la lluvia, condicionó el desarrollo y obligó a Bancruz a adaptarse a un escenario diferente al que suele buscar con pelota.
Montes explicó que el equipo intentó sostener su identidad, aunque las condiciones no ayudaron. “Somos muchos de triangular, de jugar por abajo y por ahí la cancha no lo permitía, entonces hacía que se ensucie bastante”, señaló el capitán.
Racing, además, presentó un equipo joven que sorprendió por su personalidad. Bancruz terminó imponiendo su experiencia y eficacia, pero debió sufrir hasta el final.
Oliva había recibido información sobre el conjunto de Puerto San Julián y destacó especialmente las condiciones de varios de sus futbolistas. El entrenador resaltó el talento que existe en Santa Cruz y la importancia de que los jóvenes tengan competencias exigentes para continuar desarrollándose.
La final terminó teniendo todos los ingredientes: goles, momentos de tensión, un terreno pesado, reclamos y una expulsión que obligó a Bancruz a jugar buena parte del tramo final con diez hombres.
“Creo que faltaban 20 minutos, jugamos 20 minutos con uno menos”, recordó Oliva. El entrenador destacó el trabajo realizado durante la semana para estar preparados ante situaciones de inferioridad numérica y valoró la respuesta de sus jugadores para sostener la ventaja.

Montes coincidió y explicó que, cuando llegó la expulsión, el plan fue claro: resistir y aprovechar los espacios para salir de contra. El equipo consiguió aguantar la presión y terminó celebrando un triunfo que le permitió quedarse con el título y la clasificación al torneo federal.
Uno de los grandes protagonistas de la consagración fue Alejandro Ortiz. El delantero convirtió dos de los tres goles de Bancruz y volvió a aparecer en un partido decisivo.
Para Oliva, contar con un delantero de sus características es una ventaja. “Es un excelente jugador, es un gusto tenerlo dentro del plantel”, afirmó.
El entrenador destacó su capacidad para adaptarse a distintos sistemas y, especialmente, su combinación de potencia, técnica, capacidad para aguantar la pelota y gol. “No hay muchos 9 que tienen, además de aguantar la pelota, sacarse un jugador de encima, aguantarla bien, tener buen pase y además tener mucho gol”, explicó.
Para Ignacio Montes, la obtención del título tiene un significado especial. El capitán es uno de los futbolistas que permanecen desde los primeros años del regreso de Bancruz a la competencia federada, después de una prolongada ausencia.
“El primero, de la vuelta sí, el primero”, respondió cuando le preguntaron si era el título más importante conseguido con el club.
Y enseguida puso el foco en quienes acompañaron el proceso desde afuera de la cancha. “La verdad, contento, más que nada por la familia Bancruz y por la familia de uno también, que deja un montón de cosas de lado por nosotros”, expresó.
El sentido de pertenencia apareció como uno de los conceptos centrales de la charla. Montes recordó sus primeros años en el club, cuando era apenas un niño, y habló de los recuerdos familiares que quedaron ligados para siempre a Bancruz.
“Tengo recuerdos de mi papá, de mi mamá; hoy día no los tengo, pero es lo mejor que me queda, así que los recuerdo en mi corazón y en el club también”, relató.

La consagración, entonces, tuvo una dimensión que excede lo futbolístico. Para los jugadores que atravesaron diferentes etapas del club, el campeonato significó también cerrar una espera después de varias finales perdidas y recuperar parte de una historia que Bancruz supo construir durante décadas.
Oliva dejó claro que el campeonato no nació con su llegada. Bancruz comenzó el Clasificatorio con un proceso anterior y avanzó frente a distintos rivales antes de llegar a la definición.
Montes, uno de los pocos sobrevivientes de aquella primera etapa, entiende que el campeonato también representa la maduración de un proyecto. “Tratamos de dejar una base de los iniciales. Somos pocos los que quedamos, pero creo que este proceso es parte de todo”, explicó.
En ese recorrido, la llegada de nuevos futbolistas se combinó con la permanencia de aquellos que conocen la historia del club desde adentro.
Oliva también destacó esa convivencia y recordó que con algunos de los jugadores actuales compartió cancha años atrás. “Además de ser muy buenos jugadores son excelentes personas”, señaló el entrenador.
Para el técnico, ese aspecto es fundamental. “Más son las cosechas sobre las buenas personas que tenés que con los logros deportivos”, sostuvo, al remarcar el valor humano del grupo que encontró al asumir.
Durante la entrevista, Oliva también puso en valor el talento que existe en el interior de Santa Cruz y la necesidad de generar competencias que permitan potenciarlo.
“Santa Cruz tiene buenos jugadores; lo que le hacía falta a esta región era generar ligas que sean competitivas”, sostuvo.
En ese sentido, destacó la actualidad de una competencia en la que varios equipos pelean en los primeros lugares y donde los jóvenes tienen la posibilidad de medirse en partidos de alta exigencia. Para el entrenador, ese escenario permite que los futbolistas que muestran condiciones puedan dar un salto de calidad.
La final ante Racing fue precisamente un ejemplo de ello. El equipo de Puerto San Julián llegó con una formación joven que mostró personalidad y buen manejo de pelota. Oliva destacó especialmente a varios de sus jugadores y consideró que tienen un futuro importante si mantienen el trabajo.
El título provincial le permitió a Bancruz asegurarse un lugar en el próximo Torneo Regional Federal Amateur, pero también abrió una nueva etapa para el club.

Oliva explicó que su vínculo con Bancruz contempla inicialmente el torneo local, aunque la clasificación al Regional Federal Amateur incorporó ahora un nuevo desafío al calendario.
“Será el Regional de por medio”, confirmó.
El entrenador anticipó además que existe la posibilidad de incorporar futbolistas, ya que el próximo torneo se disputará con una nueva lista de buena fe. “Las incorporaciones se pueden hacer tranquilamente, no estamos atados a la lista del clasificatorio”, explicó.
La definición sobre posibles refuerzos llegará después de una reunión entre el cuerpo técnico y los dirigentes, donde se evaluarán las necesidades del plantel y las posibilidades económicas del club.
Mientras tanto, el equipo retomará los entrenamientos para comenzar a preparar lo que viene. Oliva estará acompañado por Maxi Larralde, a quien eligió por su experiencia, su conocimiento del grupo y, especialmente, por su vínculo con Bancruz.
“Tiene todas las inferiores hechas en Bancruz, así que el sentido de pertenencia lo tiene”, destacó el entrenador.
La celebración será breve. El campeón provincial ya tiene otro objetivo en el horizonte y deberá prepararse para afrontar una competencia de mayor exigencia.
El título no sólo le permitió a Bancruz asegurarse un lugar en el próximo torneo federal. También significó recuperar parte de una identidad histórica y volver a ocupar un espacio que el club tuvo durante años en el fútbol santacruceño.
Después de la consagración, Ignacio Montes lo resumió con una frase que sintetiza el sentimiento del plantel y de quienes acompañaron al club durante todo este proceso: “Está donde tiene que estar”.
Ahora Bancruz tendrá poco tiempo para disfrutar. El campeón provincial ya mira hacia adelante y comienza a preparar el desafío federal, con la ilusión de que esta conquista no sea un punto de llegada, sino el comienzo de una nueva etapa.

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