La noche del viernes 12 de octubre de 2001 no se olvidará jamás.
El Polideportivo de Boxing Club, ubicado en la calle Provincias Unidas, en su inauguración, estaba totalmente colmado. Las crónicas de esa noche decían que había más de tres mil personas.
Cristina Fernández de Kirchner inaugurando la placa
“Nadie se quedó afuera. Toda la sociedad deportiva de Río Gallegos quiso ser protagonista de este gran emprendimiento para el deporte de Santa Cruz, que además en el aspecto social será de vital importancia, debido a que 5.000 personas podrán disfrutar de espectáculos musicales y de teatro”, relataba El Periódico.

Y no se equivocó. El Polideportivo de Boxing Club fue testigo de sucesos de gran importancia para la capital de Santa Cruz. Allí se realizaron actos políticos de todo tipo, recitales inolvidables, eventos deportivos y culturales.
Cristina Fernández de Kirchner y Mario Braccalenti junto a la placa que hoy sigue en el club
El acto inaugural del 12 de octubre de 2001 empezó con coreografías de alumnos y alumnas de la institución.
Mario Braccalenti (presidente del club en ese entonces y que estaba sentado entre Néstor Kirchner, gobernador, y Sergio Acevedo, ministro provincial de esos años) abrió el acto. “Estamos -comenzó Braccalenti- mostrando algo que en nuestra provincia, y en nuestra capital, no es frecuente”.
De izq. a der.: Aburto, Acevedo, Braccalenti, Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Anchordoqui.
“El Boxing defendía estas tierras, pero cuando lo hacía, decían que era una utopía y que estábamos locos”, continuó.
Los aplausos bajaban de todo el gimnasio principal y resonaban por las paredes. Y claro. Los presentes se mostraban eufóricos, emocionados y asombrados.
Mario Braccalenti dio inicio al acto inaugural
Néstor Kirchner (que asistió junto a Cristina Fernández) no fue la excepción. “Realmente -dijo Kirchner- me emocioné, porque lo que vivimos es parte de nuestra vida, de nuestra historia. Es ver que nuestros hijos y los hijos de nuestros chicos van a tener lo que se merecen (…) ¡Acá no hay banderías de ningún tipo, la gente que estuvo gritó Santa Cruz!”.
La entrada de la sede del Boxing llena
Tanto en el inicio, como en el cierre, en la entrada colorida del Polideportivo, Kirchner repartía abrazos. El sector estaba lleno.
“El espectáculo inaugural fue increíble. Tuvo una gran presentación, como se merecía el club. Es un gimnasio modelo en todo el país. Las cosas, para llegar hasta ahí, fueron muy trabajosas”, recordó Emilio “Pichón” Guatti, histórico dirigente de Río Gallegos y vocal primero en ese momento, a La Opinión Austral.
Los aplausos bajaron desde todo el gimnasio
El camino
En la década del 90, en Boxing, se llamó a una asamblea extraordinaria para tratar el tema de la venta de bienes. Aunque no se especificaba qué bienes. “Fue todo muy dudoso. Hablé con Personas Jurídicas. Era todo ilegal y el doctor Panero entendió todo perfectamente. Él actuó rápidamente e impidió la asamblea. Querían vender el terreno a Casa Tía. Era tirar por el piso muchos años del sueño de tener un gimnasio”, describió Guatti.
Jornada inolvidable en la historia albiverde
Los socios del albiverde juntaron 4.000 firmas, en pocas horas, para que los terrenos del Boxing tengan los fines reales.
Los dirigentes de Boxing, además, buscaron sostén en el ambiente del deporte de Río Gallegos.
Mario Braccalenti y Néstor Kirchner
“Fueron días extensos. Finalmente, con el apoyo del gobernador de ese momento, Néstor Kirchner, se demostró en asambleas que esos terrenos pertenecían al club y que no iban a ser vendidos”, expresó el histórico dirigente.
Guatti detalló que tomaron modelos de todo el país para presentar el proyecto.
Con gran apoyo económico del Gobierno Provincial, se empezó la obra en 1999. Antes tuvieron que adecuar el terreno porque era una zona de lagunas y vertientes. Se rellenó con piedras y tierra.
Finalmente, luego de tantas idas y vueltas, en un contexto económico desfavorable, se presentó en 2001, ante miles de personas, el Polideportivo soñado.
Festejos frustrados
Los pocos socios fundadores que quedaban, entraban elegantemente por la puerta blanca de la sede histórica de la Avenida San Martín.
Dos aviones de la Fuerza Aérea habían llegado a Río Gallegos con artistas de primer nivel. Orquestas, cantantes, cómicos y actores de las novelas más famosas de la época.
Así se festejó el 23 de agosto en 1970, cuando Boxing cumplió 50 años.
El Polideportivo iba a ser un testigo privilegiado de otra fiesta inolvidable. Mil personas en el gimnasio principal reunidas por el centenario. Recitales nacionales y locales, eventos deportivos, sociales y culturales. La pandemia no lo permitió.
Serán virtuales. Pero el Covid-19 no va a opacar los gloriosos 100 años de historia de Boxing.
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