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“Tenían que sacarle un diente y le quitaron la vida“, dice la denuncia publica realizada en redes sociales por dos vecinas de Río Gallegos y que generó gran conmoción en la comunidad.
Alejandra y Giane Perroni contaron este jueves a través de sus cuentas de Facebook e Instagram, que llevaron a Kia, su perrita yorkshire a la veterinaria para que le sacaran un diente, pero cuando volvieron a buscarla el animal había muerto.
“Hoy a las 9 horas dejé a nuestra perrita para que le sacaran un diente, el doctor nos dice si a las 12hs ya podés pasar a buscarla. Una hora después llaman diciendo que no soportó”, relató la dueña del can y contó que cuando llegaron a buscarla, el veterinario que la atendió ya se había ido. “¿Si no fue su culpa por qué se fue una hora después que abrió?, ¿por que no va a atender mañana? ¿por qué no fue él el que nos dio el comunicado?”, indagó.


“Kia estaba en perfecto estado, se le hicieron todos los estudios necesarios para ver si se podía hacer tal procedimiento, no había nada que pueda salir mal”, aseguró.
El post se replicó rápidamente a través de las redes sociales y algunos vecinos se sumaron a los reclamos contando experiencias similares en el mismo lugar: “A mi me mataron a mi gatito por exceso de anestesia”, “mi gato fue por una obstrucción renal y termino en cuatro días con falla”, “a mi me mataron un bulldog hace dos años lo pasaron de anestesia y nadie te llama ni para pedir disculpas”, fueron algunos de los testimonios.
“A mi perro le sacaron un tumor y me lo mataron”, señaló Majo Saldivia. En diálogo con La Opinión Austral, la joven contó que llevó su mascota “Pequitas” para controlar un tumor que tenía en una pata. “Me atendieron y me dijeron que se lo sacaban porque ‘no era nada’. Dos días después lo operaron y salió bien, pero a los días se le hinchó y tenía mucho dolor… se ve que le tocaron el ganglio linfático y eso hacía que no drene el líquido. Lo llevamos de nuevo, primero le dieron una medicación pero como no mejoraba se la iban cambiando todos los días”.
“Finalmente, decidimos llevarlo a otra veterinaria. Ahí nos dijeron que antes de operarlo deberían haberle hecho estudios prequirúrgicos y análisis de sangre. No le hicieron nada. Me explicaron que si bien era un tumor maligno, no estaba avanzado y que si no se lo tocaban él podría haber vivido muchos años más”, se lamentó.
Una situación similar contó Cynthia Aguilar, “ellos fueron mis veterinarios de confianza por muchos años y en muchas oportunidades han sido de 10 con mis hijos perrunos, hasta que uno de mis perritos cayó con un cuadro grave y en vez de hacerle algún tipo de estudio me lo llenaron de medicación y su cuadro empeoro sin vuelta atrás, finalmente tuve que dormirlo en otra veterinaria”.
Por otra parte, varios vecinos que atienden a sus mascotas desde hace años en esa clínica veterinaria señalaron que han tenido experiencias positivas y que siguen confiando en sus profesionales, pero señalan: “siempre hay que tener al menos dos sitios de confianza.
Cabe aclarar que pese a la gran cantidad de reclamos en redes, de momento no se han reportado denuncias formales sobre los casos.
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