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Las 44 horas que José Bilbao y su pareja permanecieron atrapados en la nieve, en cercanías de Cerro Piedra, no sólo pusieron a prueba su resistencia y mentalidad frente a temperaturas extremas. También desataron una intensa carrera contra el tiempo para coordinar un rescate que involucró a Vialidad Provincial, Protección Civil, Gendarmería Nacional, el Distrito 23 de Vialidad Nacional, el Ministerio de Seguridad de Santa Cruz y distintos funcionarios que fueron interviniendo a medida que la situación se volvía cada vez más crítica.

Tapa del Diario La Opinión Austral del martes 21 de julio de 2026, Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina

Quien estuvo del otro lado siguiendo minuto a minuto cada paso fue su hermano, Jorge Bilbao, periodista del Grupo La Opinión Austral de la FM Las Heras 92.1, que este martes reconstruyó en Radio LU12 AM680 Río Gallegos cómo fueron esas interminables horas de incertidumbre y las innumerables llamadas que realizó hasta conseguir que el operativo finalmente se concretara.

“En este momento tenemos dos grados bajo cero y una sensación térmica mucho más baja. Con ese frío, imaginate lo que fue estar casi dos días en el campo”, comenzó relatando sobre aquellas horas que llegaron a –22° C.

José Bilbao es el referente de la comunidad mapuche-tehuelche Copolque, ubicada a unos 40 kilómetros del acceso principal, en una zona donde los inviernos siempre representan un desafío. Sin embargo, Jorge aclaró que esta vez las condiciones fueron excepcionales.

“La comunidad trabaja hace más de 60 años ahí. Conocen perfectamente cómo manejarse en invierno y cómo actuar frente al clima. Pero esta vez se acumularon alrededor de 40 centímetros de nieve y el viento generó voladeros que hicieron imposible salir por el acceso habitual”.

Ante esa situación, José decidió utilizar un antiguo camino alternativo utilizado décadas atrás por YPF. La decisión parecía razonable hasta que la camioneta quedó completamente inmovilizada.

Organismos nacionales y provinciales ejecutaron un plan coordinado durante horas para el rescate.

“La camioneta se desvió y terminó contra una mata de calafate. Quedó encajada, sin posibilidad de avanzar ni retroceder. Además, con toda la nieve ya no había referencias del camino”.

Desde ese momento comenzó un largo proceso de pedidos de ayuda.

Durante buena parte del sábado José logró mantenerse comunicado con la empresa que actualmente opera en la zona, esperando que pudieran asistirlo rápidamente.

Así llegaban las máquinas y el personal de Protección Civil y Policía a la zona.

“Estuvieron hablando toda la mañana y parte de la tarde, pero finalmente les dijeron que no había posibilidad de enviar una máquina porque también había inconvenientes con los equipos disponibles.”

Fue recién en horas de la tarde cuando Jorge tomó conocimiento de lo que estaba ocurriendo.

“Me llaman para contarme que llevaba toda la mañana intentando conseguir ayuda y que ya no había respuesta. Ahí entendí que había que empezar a buscar alternativas”.

La primera gestión fue con autoridades locales para llegar a Vialidad Provincial.

“Tomé contacto con el presidente del Concejo Deliberante (Mauricio Gómez), quien me facilitó el teléfono del jefe de Vialidad. En un primer momento parecía que se resolvía porque iban a enviar una máquina desde otro sector, pero esa posibilidad también se cayó”.

Las horas seguían avanzando y la noche llegó sin soluciones.

“Ya eran las cinco o seis de la tarde y se venía la segunda preocupación: pasar la noche con temperaturas extremas”.

Después llegaron nuevos contactos con responsables técnicos de Vialidad.

“Me dijeron que estaban trabajando en otros sectores, limpiando rutas, que la situación estaba muy complicada, pero que al día siguiente iban a intentar ingresar con dos camionetas”.

Así transcurrió la primera noche.

José y su pareja permanecieron dentro del vehículo, administrando cuidadosamente el combustible.

Tenían que mantener el motor en marcha por momentos para calefaccionarse, pero tampoco podían apagarlo demasiado porque existía el riesgo de que después no volviera a arrancar.”

La camioneta de José Bilbao quedó no solo encajada, sino pegada al suelo por la escarcha.

El domingo parecía traer una solución.

Dos camionetas lograron ingresar hacia Cerro Piedra, aunque en el camino encontraron otro vehículo con un matrimonio joven que también había quedado atrapado.

“Primero auxiliaron a esa familia y hasta me mandaron una foto creyendo que era la camioneta de mi hermano. Cuando la vi les dije inmediatamente que no era, que todavía estaban por lo menos a diez kilómetros.”

Después de ese momento, el silencio.

Desde las once de la mañana perdimos completamente el contacto. Dejaron de responderme y entendí que el operativo se había frenado nuevamente.”

La desesperación fue creciendo.

“Ahí empezás a pensar a quién más llamar. Ya habían pasado muchas horas, seguían sin comer y la situación empezaba a complicarse.”

Blanco total y frío extremo: así se veía el panorama desde la camioneta del vecino.

Fue entonces cuando decidió ampliar las gestiones.

Primero habló con Sandra Gordillo, quien le informó sobre una alternativa para ingresar desde otro sector mediante maquinaria vial.

Más tarde recurrió directamente al ministro de Seguridad, Pedro Prodromos.

Le escribí porque nos conocemos hace muchos años. Le dije: ‘Pedro, ya no sé más a quién molestar. Esto viene trabado desde ayer y todas las alternativas se fueron cayendo’.”

“También le escribí a Jairo Guzmán (NdR: diputado nacional de La Libertad Avanza por Santa Cruz) para contarle exactamente qué estaba pasando porque necesitábamos destrabar la situación.”

Jorge admitió que en ese momento ya no importaban cargos políticos ni responsabilidades institucionales.

“Empecé a tocar todas las puertas que tenía disponibles. Lo importante era sacarlos de ahí.”

A partir de esas gestiones comenzaron a activarse nuevos recursos.

Incluso llegó a evaluarse el envío de un helicóptero.

Me llamó el ministro y me dijo que existía la posibilidad de rescatarlos por aire. La camioneta iba a quedar ahí y ellos iban a salir en helicóptero.”

Sin embargo, las malas condiciones meteorológicas volvieron a cambiar el escenario.

“Por cuestiones de visibilidad el helicóptero no pudo despegar.”

Entonces apareció otra alternativa.

“Desde Vialidad Nacional comenzaron a coordinar el ingreso del Regimiento de Río Mayo. Ya estaban organizando todo para entrar cuando finalmente la Provincia consiguió trasladar una máquina vial hasta el lugar.”

El operativo terminó involucrando a múltiples organismos.

“Intervino Vialidad Provincial, Gendarmería Nacional, el Distrito 23 de Vialidad Nacional, el Ministerio de Seguridad y también distintas áreas que fueron coordinando todo. Se armó un operativo enorme para poder destrabar la situación”.

La maquinaria partió cerca de la medianoche.

“Recién alrededor de las once y media de la noche pudieron sacar una máquina desde Las Heras. Tardó casi cinco horas para recorrer poco más de cien kilómetros porque el camino estaba realmente destruido por la nieve.”

La topadora abrió paso durante toda la madrugada.

Detrás avanzaban las camionetas de apoyo y los efectivos que finalmente llegaron hasta José Bilbao alrededor de las cinco de la mañana del lunes.

“Cuando llegaron todavía tuvieron que trabajar casi veinte minutos para sacar la camioneta porque ya no estaba solamente encajada: había quedado literalmente pegada al suelo por la escarcha”.

Jorge explicó que el frío extremo fue determinante.

“Otros inviernos tuvieron más nieve, pero esta vez las temperaturas fueron muchísimo más bajas. La camioneta quedó congelada desde las cubiertas hacia abajo.”

Ya con su hermano fuera de peligro, el periodista hizo una reflexión que atravesó toda la entrevista.

“Yo tenía contactos y sabía a quién llamar. Pero también soy operativo para estas cosas. Si no hubiese tenido esos contactos, igual los iba a buscar”.

Y fue aún más contundente al analizar qué pudo haber ocurrido.

“Estoy convencido de que si no hubiese llamado al ministro Pedro Prodromos y si no hubiese molestado también al diputado Jairo Guzmán, probablemente el rescate no habría sido durante la madrugada del lunes. Tal vez recién hubieran podido llegar el lunes por la tarde.”

De todos modos, evitó responsabilizar directamente a un organismo en particular.

“No se trata de echar culpas. Esto es una cuestión de previsibilidad y de tomar decisiones a tiempo. Si el sábado alguien me decía claramente que no había forma de resolverlo, uno empezaba inmediatamente a buscar otro camino.”

José Bilbao, vecino de Las Heras y trabajador rural, contó cómo sobrevivió junto a su pareja al quedar aislado durante el temporal en el interior provincial.

Finalmente, Jorge quiso destacar el compromiso de quienes participaron del operativo.

“Hay que agradecer profundamente a toda la gente que salió al rescate porque también pusieron en riesgo su propia vida. Las condiciones eran muy difíciles y todos hicieron un esfuerzo enorme.”

La experiencia, aseguró, dejó una enseñanza que trasciende el caso de su hermano.

Esto podría haberle pasado a cualquier vecino. A mí me tocó porque era mi hermano, pero si hubiera sido otra persona habría hecho exactamente lo mismo. Lo importante es que estas situaciones sirvan para mejorar la capacidad de respuesta y que nadie tenga que esperar tantas horas para ser rescatado en medio de una emergencia”.

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