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En la última semana se reunió la Comisión de Energía y Combustible de la Cámara de Diputados de la Nación. Una vez más, desde el sector público y privado, con la mirada de especialistas, se volvió a analizar la ventana de oportunidades que el vector energético representa para Argentina.

Hacia 2050 el 14% de la demanda mundial de energía será cubierto con el hidrógeno. El desafío del país es dar respuesta a esa demanda futura, lo que incrementará las inversiones productivas, en infraestructura, generación de trabajo y aportes de divisas a la economía nacional.

Pero para subirse a esa oportunidad global es necesario que se sancione una ley nacional que ordene en lo legal el desarrollo de esa actividad en el plano nacional y provincial, con el acento puesto en el desarrollo federal.

La diputada nacional por Santa Cruz, Roxana Reyes, solicitó a la Secretaría de Energía de la Nación “decisión política para avanzar en un marco nacional, es lo que nos dará la posibilidad de ser competitivos frente a otros países que nos ganan en esta pulseada y pican en punta”.

Roxana Reyes solicitó a la Secretaría de Energía de la Nación “decisión política para avanzar”.

¿Se legisla?

El secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, dijo que “el trabajo que estamos haciendo tendrá forma de proyecto en algún momento“. Las frases generaron dudas sobre la legislación nacional demandada por todos los sectores, a pesar de que en el Congreso existen diferentes iniciativas parlamentarias.

El funcionario de Milei observó que la “normativa no debe ser solamente lo que miramos ahora, sino una que regulará un combustible que nos va a regir en el futuro“. “Las leyes que perduran, esencialmente las energéticas, hay que pensarlas a largo plazo. Las bajas emisiones permite aprovechar el espectro y aprovechar el hidrógeno rosa (nuclear) o el gris, que es tratado con bajas emisiones de H2″.

Nos focalizamos en el hidrógeno verde, que es el importante, si miramos los países de la región como Brasil avanzaron en bajas emisiones de carbono; Chile a lo sumo tiene un reglamento de seguridad en instalaciones de hidrógeno, y Colombia declaró al hidrógeno de utilidad pública”, ejemplificó sobre los países que compiten con Argentina por las inversiones.

Son todas leyes que recién se dictan y son muy puntuales, prefiero leyes como la 17.319 que duró 30 años”; “tenemos que tener esa mentalidad, la tecnología cambiará la producción. No le quitamos importancia al hidrógeno verde, pero hay otras opciones”, concluyó.

Europa

Amador Sánchez Rico, embajador de la Unión Europea en Argentina, anunció en ese espacio legislativo que prontamente visitará Santa Cruz y remarcó que Argentina aún presenta ventajas comparativas respecto a países de la región como Chile y Brasil. Observó que el marco regulatorio debe “abordar múltiples aspectos, desde la distribución, producción, consumo e integración en el mercado”.

Amador Sánchez Rico, embajador de la Unión Europea en Argentina.

Además de “incentivos para reducir el costo de producción“; “normas de seguridad que prioricen la integración a la red, así como normas que apoyen la construcción de oleoductos, instalaciones de almacenaje y construcción de puertos”.

Sin ley

La subsecretaria de Planeamiento Energético, Mariela Beljansky, explicó los impactos negativos al no contar con una ley nacional. “En Argentina no hay autoridad de aplicación, por lo que no hay institución que habilite los proyectos”.

También observó que “debe definirse quién tendrá la facultad de emitir normas técnicas y de seguridad”; “cómo se hará la certificación que el hidrógeno es verde o bajo en emisiones para que Argentina pueda estar inmerso en ese mercado global”; “qué debe contener a la licencia social“, y la formalización de una “ventanilla única para que los posibles inversores estén articulados entre Nación y provincia con la misión de que los plazos sean eficientes y evitar burocracia”.

Hacia 2050, el 14% de la demanda mundial de energía será cubierto con el hidrógeno.

Otros conceptos esbozados versaron sobre el RIGI: “La sanción fue un gran desafío, sin embargo, todos los sectores quieren un diferencial, pero es una discusión que no nos lleva a buen puerto“. “Es difícil poner exigencias por los componentes fabricados nacionalmente, el RIGI tiene un 20% de incorporación”; “creo que las inversiones de estas envergaduras tendrán socios locales, pero no ayuda que sea una imposición por ley”.

Completó ese concepto señalando que “es difícil poner exigencias por los componentes fabricados nacionalmente“.

La Secretaría de Energía transita acuerdos en diferentes puntos ante el debate que se lleva en el Congreso, pero hay otros puntos que se deben discutir. “A nuestro criterio, hay lecciones que no debemos olvidar, los beneficios fiscales que tuvieron las renovables, por ejemplo, en el marco de la Ley 27.191, otorgaban beneficios de IVA, Ganancias, créditos fiscales y nunca se tradujeron en un beneficio para el desarrollador del proyecto. Fue nula por que no se otorgó ningún crédito a pesar que fue sancionada y reglamentada en marzo del 2016”.

“Lo que sí funcionó fue el cero pago de tasa de importación cuando había un bien para ser importado para el desarrollo de ese proyecto específico; hasta el 65% de hidrógeno bajo en emisiones es de energía renovable”, insistió.

Finalmente, la funcionaria de La Libertad Avanza dio cuenta que “Argentina aún no tiene ningún proyecto en ejecución bajo en emisiones. Hay proyectos que producen hidrógeno a partir del reformado del gas natural, hay manejo de la molécula y es un gran avance, pero es fabricado a partir del gas natural”.

Por lo pronto, Argentina debe tomar la decisión política de trabajar en las instancias necesarias para hacer al país competitivo para estas y otras inversiones.

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