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Este viernes 15 de mayo, finalizarán las excavaciones en el Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia en el marco de la causa que investiga la desaparición forzada de Iván Torres, ocurrida en octubre de 2003.
Como lo había adelantado La Opinión Austral, este lunes 11 de mayo el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) inició la exhumación de tumbas NN.
La medida fue impulsada por Claudio Marcelo Vázquez, juez federal de Río Gallegos, Santa Cruz, quien resolvió avanzar con diligencias ordenadas dos años atrás por la magistrada Marta Yáñez.
Si bien estaba previsto que los trabajos, que demandan una inversión cercana a los 22 millones de pesos, financiados por la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de la Magistratura, finalicen este jueves, se extendieron una jornada más y concluirán este viernes 15.
Cabe mencionar que durante una de las jornadas de excavación estuvo el abogado Gabriel Bicinskas, representante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien también asiste a María Millacura Llaipen, madre de Iván Torres.
Fuentes judiciales confirmaron a La Opinión Austral que “ofició de veedor” de los trabajos de campo que está haciendo el Equipo Argentino de Antropología Forense en el cementerio.
El paso a paso
El primer paso de las exhumaciones es la toma de muestras, el trabajo que desde el lunes se está llevando adelante.
Cabe mencionar que la determinación de los lugares de las tumbas ya estaba hecha previamente; así fue como se excavaron alrededor de 20 tumbas, se hicieron las exhumaciones y las tomas de muestra de cada una de ellas.

Tapa del Diario La Opinión Austral edición impresa del martes 12 de mayo de 2026, Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina
Posteriormente, la información se clasifica y se filtra. Al respecto, revelaron a La Opinión Austral: “No es que se analice cada una de las muestras, porque hay algunas que va de suyo, no tiene lógica”.
De esta manera, si de la exhumación surge a simple vista que los huesos corresponden, por ejemplo, un anciano, esa información se filtra y no se analiza. Una vez que esté terminado ese análisis y fijadas cuáles son las muestras con las que corresponden cruzar los datos, se elaborará una nueva orden de trabajo, que incluye un presupuesto, y se elevará al Consejo de la Magistratura para su aprobación.
Recién ahí se analizarán genéticamente esas muestras, las que determinarán si tienen alguna relación con restos de Iván Torres.
“Yo siento a mi hijo vivo”
Días atrás, María Millacura Llaipen aseguró que fue ella quien impulsó el pedido para que se realizaran estos procedimientos, luego de una reunión mantenida junto a abogados de la Defensoría de la Nación y personal de Gendarmería.
“Yo lo solicité hace dos años atrás. En Gendarmería tenían un expediente con los cuerpos en el cementerio y habían encontrado una serie de irregularidades en la Policía. Se llevaban cuerpos al cementerio, buscaban cajones en la Municipalidad y los enterraban como NN”, denunció en una entrevista brindada a Radio del Mar.
Además, consideró que las medidas llegan demasiado tarde: “Lo dejaron pasar dos años y ahora vienen con esta tontería, cuando ya sacaron cantidad de cuerpos del cementerio. Ahora recién vienen cuando ya dieron lugar para que saquen todo y no encuentren nada. La verdad es que me da náuseas”.
También dio a conocer que pudo conversar con integrantes del equipo de Antropología Forense y les transmitió la desconfianza que mantiene sobre el proceso judicial. “Claro que se lo dije. Yo ya no le creo nada a nadie, porque la corrupción está tan grande que todavía no se combate nada, y más en Comodoro Rivadavia”, recalcó.
Millacura sostiene que su hijo está vivo. “A mi hijo lo traficaron, lo vendieron. Yo siempre digo que investiguen y nunca investigaron”, aseguró y recordó cuando en 2019, creyó reconocerlo en un video grabado dentro de una cárcel de Paraguay.
“Mirando un video en YouTube encontré las fotos de mi hijo en una cárcel de Asunción del Paraguay. Él trataba de ponerse adelante para ser visto. Envié esas imágenes hasta la mismísima Corte Interamericana para que hagan algo, pero nadie hizo nada”, lamentó.
A pesar de que ya pasaron 23 años, afirmó que mantiene intacta la convicción de que su hijo está vivo. “Con vida se lo llevaron y con vida me lo tienen que traer. Yo siento a mi hijo vivo”, reafirmó.
El caso
Iván Torres tenía 26 años cuando desapareció en la madrugada del 3 de octubre de 2003 en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Con base en la reconstrucción judicial, se encontraba en cercanías a un local bailable cuando un móvil de la Seccional Primera lo interceptó.
A pesar de que los registros oficiales de la comisaría fueron posteriormente manipulados para negar su ingreso, hay evidencias contundentes de que Iván fue llevado a dicha dependencia.
El testimonio de Miguel Ángel Sánchez, quien se encontraba detenido en la dependencia policial en esas fechas, fue clave: Sánchez afirmó haber estado con Iván en la comisaría durante en octubre de 2003.
En tanto que David Alberto Hayes, otro detenido en la misma comisaría, declaró haber visto a través de la ventana del baño cómo varios efectivos policiales golpeaban brutalmente a Iván hasta dejarlo desmayado, para luego retirarlo “a la rastra” de la vista de los demás internos.
El relato de Hayes coincide con la hipótesis de que Torres sufrió torturas que pudieron derivar en su muerte o en una incapacidad tal que motivó su posterior eliminación física y ocultamiento del cadáver.
La desaparición se vio agravada por una respuesta judicial que fue negligente y, en ocasiones, cómplice por parte de las autoridades de la provincia.
En enero de 2005, Hayes fue apuñalado y muerto mientras estaba detenido en la Alcaidía. El asesinato ocurrió una semana después de que sus abogados solicitaran medidas cautelares a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para proteger su vida luego de que denunciara recibir amenazas directas por parte del personal policial.
Por el caso, hubo dos juicios. En julio de 2016, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a Fabián Alcides Tillería a 15 años de prisión al considerarlo partícipe necesario del delito de desaparición forzada y a Marcelo Alberto Chemin a 12 años de prisión al acreditar su participación en la cadena de custodia y su rol activo en el hostigamiento que culminó en la desaparición.
Posteriormente, la Cámara Federal de Casación Penal ordenó revisar las absoluciones de algunos de los imputados iniciales lo que dio lugar a un nuevo juicio en diciembre de 2021. Pablo Miguel Ruiz y Mario Alberto Gómez fueron condenados a 12 años de prisión habiéndose probado que ambos eran integrantes de la Seccional Primera y que participaron en la detención y posterior desaparición de Torres.
Hay un tercer juicio oral contra otros efectivos de la fuerza que sigue pendiente de realización.
Además, en agosto de 2011, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia en la que declaró al Estado Argentino responsable internacionalmente por la desaparición.
Además, ordenó al Estado dar continuidad a la búsqueda e investigar y sancionar a todos los responsables.
Ante el avance del caso en la Corte IDH, Argentina sancionó la ley 26.679, modificación del Código Penal y del Código Procesal Penal de la Nación, que incorporó el Artículo 142 tipificando la desaparición forzada como un delito cometido por un funcionario público o por una persona o grupo de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, cuando se priva de la libertad a una persona y se niega la información sobre su paradero.
Cómo aportar información
Hace un mes, el Gobierno nacional oficializó un aumento en la recompensa para quienes aporten datos que permitan encontrar a Iván Eladio Torres Millacura. A través de la Resolución 340/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional, se estableció una recompensa de $15 millones para quienes colaboren con información útil para esclarecer el caso.
Las autoridades nacionales informaron que quienes tengan información pueden comunicarse de manera anónima y gratuita a la línea 134, habilitada para recibir denuncias vinculadas a casos de búsqueda de personas.
Además, la resolución garantiza la confidencialidad de la identidad de quienes aporten información, conforme a las disposiciones vigentes del Programa Nacional de Recompensas.
Según se informó oficialmente, mide aproximadamente 1,70 metros, tiene ojos marrones claros y cabello castaño oscuro. Entre sus tatuajes distintivos figuran un sol en la mano izquierda, inscripciones con su nombre en distintas partes del cuerpo y el escudo de River Plate.
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