Mientras Renzo relata la historia, de fondo se escucha a Franchezca jugando: “Ahora me está abrazando”, dijo entre risas cuando intentaba retomar el hilo de la charla.

 


Renzo vive en Las Heras junto a Hugo, su pareja hace unos 13 años. Desde que se unieron planificaron un mismo objetivo: conformar una familia.

 

 

Hugo tiene 37, es enfermero y trabaja en una empresa petrolera, mientras que Renzo de 34 años es comerciante y tiene una empresa de catering, pero además, atiende un restaurante.

 

 

Ambos son padres adoptivos de Adrián (13), Yahira (5) y Franchezca (3). A Fran la tienen con ellos desde que nació, mientras que sus hermanos mayores llegaron al hogar hace dos meses.

La adopción de Fran es consensuada y plena desde mayo del 2019 y desde agosto de este año tienen la guardia adoptiva de Adrián y Yahira, se trata del paso previo a la adopción plena que -estipulan- tendrá lugar en agosto del 2021.

 

Renzo contó a La Opinión Austral cómo empezó todo y cómo considera que la historia de la familia puede ser un disparador para motivar a otros.

 

Adrián (13). Macarena Haro

“Es algo importante y esperado para nosotros. Estamos muy felices y cada vez que se pudo lo tratamos de celebrar”, dijo.

 

 

Para la pareja es una alegría que comparten con la comunidad. “Cuando se nos dio la adopción plena de Fran nos dijeron que éramos el primer matrimonio homoparental en lograrlo”.

 

 

Todo se les dio este año, así que la emoción es muy fuerte para la pareja. Renzo dijo que el acompañamiento de sus tres hijos fue fundamental en este proceso.

 

En la casa de Renzo y Hugo pasaron del silencio al ruido, en apenas unos meses

Para una ciudad que apenas supera los 35 mil habitantes, es un hecho histórico. Continuando con el relato, contó que no tuvieron que sortear momentos demasiado complejos y que siempre contaron con apoyo.

 

Para Renzo es un “hito en la provincia” y espera que más familias se sumen e inscriban al registro de adoptantes.

 

 

“Son pocas personas las que están inscriptas y muchos necesitan familias. Dar amor está bueno”, afirmó sin dudar.

 

 

Para poder llegar a esta instancia contaron con el acompañamiento de la Defensoría de la Niñez, el Juzgado de la Familia de Las Heras y el aporte del juez Guillermo Ghio y Sandra Reynoso, secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia.

Franchezca, 3 años es la hija menor y sobre la que tienen adopción plena. FOTO: MACARENA HARO

 

En el caso de Adrián y Yahira vienen de una familia de seis hermanos, contó. De ese total, dos viven en Caleta Olivia, uno en Puerto Deseado, uno en Río Gallegos y, finalmente, los últimos dos en La Heras, con Renzo y Hugo.

 

 

“Los niños vienen hace un montón de tiempo judicializados y que salga la adopción para los seis es algo muy bueno, es algo tan conmovedor para ellos y para quienes anhelamos ser padres de corazón”, describió.

 

¿Cómo surgió la idea?

Adoptar siempre estuvo en los planes de la pareja y desde que comenzaron a salir se planificaron como familia.

 

 

“Nos casamos y nos inscribimos en el registro de adoptantes. Siempre esperamos los tiempos prudenciales, la burocracia antes era muy complicada, pero con el cambio del Código Civil fue más rápido”, señaló.

 

 

Sin embargo, la idea era tener dos niños, pero la vida los sorprendió con la llegada de los hermanos en agosto. “Con ellos cerramos nuestra familia”, dijo Renzo, orgulloso del logro.

 

 

En la casa pasaron del silencio al ruido en apenas unos meses. “Hoy estamos compartiendo, jugando, riéndonos”, expresó felizmente.

 

 

Para Renzo es un enorme avance enorme para el colectivo LGBTQI+.

 


Mientras continúa relatando la historia, vuelven a aparecer las voces detrás del teléfono. Renzo explica una y otra vez cómo fue el proceso de adopción ante la escucha atenta de sus hijos.

 

 

“Claro. Ya no estás más judicializado hijo”, le explicó Renzo a Adrián, entre risas. Los chicos vienen de hace muchos años en familias no constituidas y, para sus padres, tener la posibilidad de darles amor es algo único.

 

¿Cómo son ellos?

A Franchezca como la tienen desde que nació, está acostumbrada al amor de sus papás. “De por sí ella es lo que le inculcamos desde chiquita. Ahora me está diciendo que nos quiere y ama mucho”, volvió a interrumpir el relato y a reír.

 

 

Fran vive dando abrazos y demostrando amor, igual que Yahira, contó. “Es un azúcar”, agregó.

 

 

Sin embargo, con Adrián les cuesta un poco más lo afectivo. “Es un poco más tranquilo porque no demuestra tanto sus sentimientos, le encanta decir chistes y que le presten atención”, mencionó Renzo. “Ahora los tengo a los tres, me están abrazando”, continúa la charla.

 

Anhelamos que sean unos niños buenos, amorosos y, sobre todo, responsables

 

Los tres se tratan de hermanos y ya saben que esa es y será su familia.

 

“Desde los meses que están acá han cambiado mucho. El primer tiempo, al no sentir el afecto de familia les costaba abrazar, besar, decir palabras tan lindas como te amo o te quiero, ante la falta del sentimiento, no la demostraban mucho”, explicó.

 

 

Adrián fue escolta en su escuela y Renzo lo describe como un chico muy inteligente, responsable y destacado, pero también un gran compañero de vida.

 

 

“Hoy reafirmar el amor que nos sentimos ambos con Hugo, con los tres chicos, es algo conmovedor y lindo porque es lo que siempre planificamos”, finalizó la historia Renzo, esta vez, con un profundo y emotivo silencio.

 

EN ESTA NOTA adopcion Las Heras LGBTIQ+

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